VIGILIAS DE OBEDIENCIA 2019. Prot. Op. N. 5/2019/JC40.

 

Prot. Op. N. 5/2019/JC40.

                                                                          

Nos,

+ Faustino Armendáriz Jiménez

IX Obispo de Querétaro

por la gracia de Dios y de la Sede Apostólica

 

A los Señores Curas,

a los responsables de templos, rectorías y capellanías,

  a los miembros de la Adoración Nocturna Mexicana,

a los miembros de la Cofradía del Santísimo Sacramento,

a todos los fieles de la Diócesis de Querétaro:

 “Estén siempre alegres. Oren sin cesar. Den gracias a Dios en toda ocasión: esto es lo que Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús” (1Tes 5, 16-18).

 

  1. Al iniciar en nuestras comunidades parroquiales, templos, rectorías y capellanías en este 2019, con el “Jubileo Circular de las 40 Horas”, quiero dirigirme a todos ustedes con estas palabras mediante las cuales el apóstol San Pablo se dirigió, en su primera carta, a los cristianos de Tesalónica, con la intención de animarles y exhortarles para que fortalecidos en sus relaciones mutuas, el Día del Señor nos los sorprendiese como un ladrón en plena noche. Nuestra fe nos enseña que el Día del Señor está por venir, lo cual exige que de manera personal y eclesial, también nos preparemos y, qué mejor manera de hacerlo, estando siempre alegres, orando sin cesar y dando continuamente gracias a Dios. ¿Qué significa esto?

  • Estando siempre alegres”: El Papa Francisco al respecto nos enseña: “La alegría del Evangeliollena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada. Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente. Muchos caen en él y se convierten en seres resentidos, quejosos, sin vida. Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros, ésa no es la vida en el Espíritu que brota del corazón de Cristo resucitado” (EG, nn. 1 y 2).

  • Orando sin cesar”: En el centro de estas exhortaciones San Pablo pone el imperativo “oran sin cesar”. En efecto, las demás recomendaciones perderían fuerza y coherencia si no estuvieran sostenidas por la oración. La unidad con Dios y con los demás se construye ante todo mediante una vida de oración, en la búsqueda constante de la “voluntad de Dios en Cristo Jesús con respecto a nosotros” (cf. 1 Ts 5, 18). La invitación de san Pablo a los Tesalonicenses sigue siendo siempre actual. Frente a las debilidades y los pecados que impiden aún la comunión plena de los cristianos, cada una de esas exhortaciones ha mantenido su pertinencia, pero eso es verdad de modo especial para el imperativo: “orad sin cesar ¿Dónde podremos encontrar el “impulso suplementario” de fe, caridad y esperanza que hoy necesita de modo particular nuestra búsqueda de la unidad? Los artífices de la reconciliación y de la unidad en todas las épocas de la historia han sido hombres y mujeres formados en la palabra de Dios y en la oración. No existe una actividad eclesial auténtica que no hunda sus raíces en la oración. Que sea la oración perenne el distintivo de cada comunidad cristiana en nuestra Diócesis.

  • Dando continuamente gracias a Dios”: La gratitud, para el creyente, está en el corazón mismo de la fe. Un cristiano que no sabe dar las gracias es uno que ha olvidado el lenguaje de Dios.La gratitud es una planta que crece sólo en la tierra de almas nobles. Cultivemos esta pequeña planta que cada uno poseemos en el interior.

  1. Quiero animarles para que a lo largo del año, hagamos de estas tres actitudes, la característica mediante la cual prepararnos, celebramos y evaluemos el “Jubileo Circular de las 40 Horas” en nuestras comunidades. Es muy importante estar atentos a las indicaciones que el P. José Hernández Pérez, responsable de los Congresos Eucarísticos en la Diócesis, nos ira marcando, de tal forma que incluyamos en las programaciones parroquiales este acontecimiento de gracia. Al ser ésta una de las actividades que cada año se celebran, podemos caer en la tentación de acostumbrarnos a ellas, mermando los frutos espirituales que a la comunidad entera le pueden ofrecer. dejemos que la novedad siempre actual del misterio eucarístico, transforme nuestro corazón y provoque una transformación de las estructuras pastorales de nuestras comunidades parroquiales, de nuestra Diócesis. A este respecto, —Benedicto XVI recomendaba— será de gran ayuda una catequesis adecuada en la que se explique a los fieles la importancia de este acto de culto que permite vivir más profundamente y con mayor fruto la celebración litúrgica. Además, cuando sea posible, sobre todo en los lugares más poblados, será conveniente indicar las iglesias u oratorios que se pueden dedicar a la adoración perpetua. Recomiendo también que en la formación catequética, sobre todo en el ciclo de preparación para la Primera Comunión, se inicie a los niños en el significado y belleza de estar con Jesús, fomentando el asombro por su presencia en la Eucaristía (cf. Sacramentum Caritatis, n. 67). Estas formas de devoción, debidamente actualizadas y adaptadas a las diversas circunstancias, merecen ser cultivadas también hoy (cf. Sacramentum Caritatis, n. 68).

  1. Con esto, colaboramos con la gracia de Dios para difundir, a través de la oración y la acción, una “cultura eucarística”, es decir, una forma de pensar y trabajar fundada en el sacramento, pero que se puede percibir también más allá de la pertenencia a la Iglesia. La nueva evangelización requiere de nuestra astucia y creatividad evangélica, para que sin menoscabar la integridad del misterio eucarístico, asumamos nuevas maneras de acercarnos a la eucaristía y que la Eucaristía se acerque a nosotros. Es sorprendente, cómo en otras épocas de la historia, la vida de los hombres, pueblos y ciudades, giraba en torno a la Eucaristía. El arte, la música, la pintura, la arquitectura y las demás bellas artes, eran espacios propicios para plasmar misterio tan sublime. Les animo para que el “Jubileo Circular de las 40 Horas”, permita poco a poco crear una cultura eucarística, especialmente en los nuevos ambientes y en las nuevas realidades.

  1. Que el buen Dios nos permita recorrer y experimentar día a día, los caminos de la gracia que se nos ofrece sacramentalmente en la comunión eucarística. Y que la Santísima Virgen María, mujer eucarística, nos asita con su maternal intercesión para hacer de eta experiencia un verdadero cenáculo de oración.

Fraternalmente en Cristo y María.

 

Dado en la Sede episcopal de Santiago de Querétaro, Qro., a 08 de enero de 2019.

Memoria de San Severino Presbítero.