TOMA DE POSESIÓN SANTUARIO DE LA CONGREGACIÓN.

Querétaro, Qro.  a 28 de abril de 2021.

El día 28 de abril de 2021, se llevó a cabo la Santa Misa presidida por Mons. José Martín Lara Becerril, Vicario General de la Diócesis en la cual tomó posesión del Pbro. Rogelio Cano López, como Rector del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, siendo las 12:00 del medio día y a la cual lo acompañaron varios sacerdotes de la Diócesis de Querétaro, familiares, amigos,  “Que la Virgen Inmaculada en su advocación de Guadalupe, la madre del verdadero Dios por quien se vive, la estrella de la evangelización, para ti padre Rogelio, sea el modelo y el camino de esta Iglesia cristiana que se reúne aquí en este lugar, que la Virgen sea el modelo que la Virgen cuyo culto y veneración realizamos en este lugar sean para ti de manera especial esos brazos maternales que te alienten en los momentos difíciles, pero que también en los momentos de alegría sea precisamente el gozo de tu vida personal, de tu vida sacerdotal”. Compartió Mons. Martín.

En el momento de la homilía Mons. Martin compartió con la asamblea diciendo:  

“Muy queridos hermanos sacerdotes, hermanos católicos, que nos hemos reunido hoy en este día muy significativo para este Santuario, porque recibimos hoy a su nuevo rector y esto significa dar un paso más en la historia de la salvación, porque ese es el camino de la Iglesia, un sacerdote ayuda a caminar a la comunidad cristiana va delante de la comunidad cristiana cuando hay una remoción, o en este caso, cuando hay un lamentable deceso como el del padre Juan Manuel, pues entonces otro sacerdote viene a tomar su lugar y la obra de la salvación continúa adelante .

Y en este día gracias a Dios y a la acción pastoral de nuestro señor obispo esta comunidad que se reúnen en este santuario, esta comunidad cristiana, hoy tiene su Pastor tiene un nuevo rector que le ayudará a dar este siguiente paso en la historia de la salvación.

La palabra de Dios nos ilumina, como siempre, la Palabra de Dios nos sostiene, como siempre, y la Palabra de Dios nos indica el camino por donde hay que seguir y por donde hay que dar el siguiente paso en la historia de la salvación, por eso quiero hacer un comentario acerca de la Palabra de Dios que hemos escuchado en la primera lectura, tenemos una comunidad cristiana en aquella ciudad tan hermosa de Antioquia y en esta comunidad cristiana podemos nosotros descubrir  dos grandes realidades, dijo el libro de los Hechos de los Apóstoles: “en esta comunidad cristiana la Palabra de Dios fundía y se propagaba”, fundía quiere decir que la palabra de Dios iba al fondo de la comunidad, iba al fondo de los corazones, pero al mismo tiempo la palabra se multiplicaba en muchos corazones, en muchos hombres y mujeres que abrazaban la fe, hay un doble movimiento, fundir y propagarse, pero también dijo libro de los Hechos de los Apóstoles que en esta comunidad “había hombres muy prominentes, había profetas, doctores, había gente muy connotada llena de dones y carismas del Espíritu Santo con los cuales enriquecían a la comunidad hacia el interno” y por eso nosotros descubrimos que esta comunidad cristiana que se reúnen de Antioquia, es una comunidad carismática, está llena de dones y carismas con los cuales la comunidad se enriquece.

Pero esta comunidad cristiana también tiene otro movimiento, y dijo el libro de los hechos de los apóstoles, “sepárenme a Pablo y a Bernabé para la misión que les tengo encomendada”, ayunaron, oraron, impusieron las manos a Pablo y a Bernabé y los mandan a la misión Ad Gentes, la misión a todos los pueblos y por eso Pablo y Bernabé, junto con Juan Marcos, van a Chipre, a Salamina, y van evangelizando de pueblo en pueblo, y por lo tanto, esta comunidad cristiana, al interno es una comunidad carismática y al externó es una comunidad misionera porque el Evangelio se va propagando y va fundiendo.

Esta mirada de la Iglesia, hoy para nosotros es muy iluminadora porque este lugar, este santuario dedicado a la Virgen María en su advocación de Guadalupe, aquí es el corazón espiritual de muchos hombres y mujeres de nuestra diócesis, aquí se han reunido, aquí han crecido, aquí han madurado, y de aquí han salido a llevar el Evangelio por las distintas parroquias de nuestra diócesis, este lugar, el Santuario de la Congregación, para nosotros los queretanos tiene un significado muy particular y este lugar, junta una verdadera efervescencia cristiana, aquí donde las comunidades, la gente se enriquece y también aquí se proyecta.

Por eso, este movimiento de la Palabra de Dios que funde y se propaga, este movimiento del Espíritu Santo que el interno de la comunidad llena de dones y carismas y que él externó es una fuerza misionera impresionante; por eso, tu padre Rogelio,  estas palabras que hemos escuchado en la palabra de Dios yo quisiera invitarte a que resonarán siempre en tu corazón: “sepárenme a Pablo y a Bernabé para la misión que les tengo encomendada”, hoy recibes tu esta misión, esta tarea dentro de nuestra Iglesia, en este lugar tan significativo e importante para nuestra diócesis.

Esta Congregación, como la conocemos nosotros, nos une espiritualmente con la Basílica de la Virgen de Guadalupe allá en el cerro del Tepeyac, es el signo de la comunión con toda nuestra Iglesia nacional y hoy tú recibes esta misión, recibes esta tarea, y la tarea es, que la palabra de Dios funda en el corazón de la comunidad cristiana que se reunirá aquí, que funda y que se propague.

La misión que tú recibes ahora es que el interno de la comunidad cristiana los dones y carismas enriquezca a cada uno de los hombres y mujeres que aquí se reunirán, que el interno sea una comunidad carismática, llena de todos estos dones y carismas, pero que la fuerza del Espíritu Santo haga de esa comunidad carismática una comunidad verdadera y auténticamente misionera.

Pablo y Bernabé fueron a Chipre, a Salamina, fueron Antioquia, recorrieron el mundo conocido que este lugar, aquí en esta rectoría, este Santuario de la Congregación sea realmente un corazón misionero que se forma en misioneros para nuestra Iglesia diocesana y más allá de nuestras fronteras, que la Congregación, esta comunidad cristiana crecida a los pies de la Virgen en su advocación de Guadalupe, sea una comunidad carismática y misionera, que sea una comunidad fuertemente enraizada en la palabra de Dios, pero que sea también una comunidad que proclame la palabra de Dios.

Que la Virgen Inmaculada en su advocación de Guadalupe, la madre del verdadero Dios por quien se vive, la estrella de la evangelización, para ti padre Rogelio, sea el modelo y el camino de esta Iglesia cristiana que se reúne aquí en este lugar, que la Virgen sea el modelo que la Virgen cuyo culto y veneración realizamos en este lugar sean para ti de manera especial esos brazos maternales que te alienten en los momentos difíciles, pero que también en los momentos de alegría sea precisamente el gozo de tu vida personal, de tu vida sacerdotal, encomienda a la Virgen María tu sacerdocio, esta misión que hoy la Iglesia pone en tus manos, encomiéndate a ella y que la estrella de la evangelización, la morenita del Tepeyac, sea precisamente el auxilio, el socorro y la defensa en tu nueva misión.

Al terminar la celebración el Padre Rogelio se dirigió a la asamblea para agradecer la bienvenida y Mons. Martin les dio la bendición y pasaron a tomarse la foto del recuerdo.