TOMA DE POSESIÓN DE LA PARROQUIA DE SANTIAGO APÓSTOL, JALPAN DE SERRA.  

𝐉𝐚𝐥𝐩𝐚𝐧 𝐝𝐞 𝐒𝐞𝐫𝐫𝐚, 𝟑𝟎 𝐝𝐞 𝐚𝐛𝐫𝐢𝐥 𝐝𝐞 𝟐𝟎𝟐𝟏.

Dieron las 11:00 a.m del día 30 de abril de 2021, cuando dio inicio la celebración Eucarística presidida por Mons. Fidencio López Plaza, en la que, tomó posesión el Pbro. César de la Vega Zuñiga, como nuevo Párroco de Santiago Apóstol, en Jalpan de Serra. Qro. Templo parroquial considerado también, como una de las cinco misiones franciscanas, de la sierra gorda de Querétaro.
Después de dar lectura al nombramiento oficial que lo constituye como párroco y apoderado legal, se procedió a hacer la entrega de los lugares que el rito litúrgico marca, tale como: El confesionario, bautisterio, campanario y el confesionario.
En la homilía el Señor Obispo, mencionó: «Vengo a esta comunidad parroquial, a entregarles como nuevo párroco al Padre César, quien se ha mostrado obediente a la voluntad de Dios, por medio de la voz de su Obispo»
«Su nuevo párroco viene como el buen pastor, a ejemplo de nuestro Señor Jesucristo. Por eso, a partir de hoy como discípulo de Dios, ha de ser en esta parroquia signo palpable de misericordia, de humildad y de bondad».
«E Padre César viene como Padre. Por eso, en medio de esta comunidad, él esta convencido que viene a brindar esperanza a aquel que siente decaído en su fe. A brindar ánimo al que parece que ha puesto una pauta con desánimo a su vida».
«Padre César» advirtió el Señor Obispo, «No olvides ver a tu pueblo con la misma misericordia con la que Dios ve a sus hijos. Mirar con misericordia significa, contemplar y acercarte a tu pueblo para consolarlo cuantas veces sea necesario. Significa acercarte con el mismo cariño de Dios, para animar y evangelizar a los niños, jóvenes y ancianitos».
«Ruego a Dios, asista a su nuevo párroco, en esta misión que se le encomienda. Pido a Santiago Apóstol, que interceda por él y le acompañe en este servicio a la Iglesia de nuestro Señor». Concluyó.
Una vez terminada la celebración Eucarística, los fieles participantes, fueron invitados a compartir los alimentos, en el lugar conocido como el «claustro» (interior de la misión) que para la ocasión el consejo parroquial había dispuesto.