SOLEMNE VIGILIA PASCUAL

SOLEMNE VIGILIA PASCUAL

16 de abril de 2022 Santa Iglesia Catedral de Querétaro.

La Vigilia Pascual, la noche santa de la resurrección del Señor, es considerada como la madre de todas las vigilias (san Agustín). En ella la Iglesia espera en atenta vela la resurrección de Cristo y la celebra en los sacramentos de iniciación: bautismo, confirmación y Eucaristía. Con la Vigilia Pascual, el Triduo Sacro y todo el año litúrgico alcanzan su centro, el puente donde confluyen las celebraciones anuales de los misterios de la vida de Cristo.

El sábado Santo, 16 de abril de 2022, Mons. Fidencio López Plaza, X Obispo de la Diócesis de Querétaro, en la Santa Iglesia Catedral de Querétaro, a las 09:00 p.m. presidió la Santa Misa de la Solemne Vigilia Pascual, concelebrarón con él Mons. Mons. Sacramento Arias Montoya, el Pbro. Damian Almaraz Almaraz, el Pbro. José Guadalupe Martínez Osornio, el Pbro. Juan Manuel Mazario y el Pbro. José Agustín Hernández Hernández.

La celebración inicio fuera del templo con la bendición de fuego nuevo y el encendido del Cirio Pascual, el cual fue llevado en procesión hacia el altar, durante el trayecto el Obispo entonó, en tres ocasiones,“Luz de Cristo” a lo que la asamblea respondió “demos gracias a Dios”.

Una vez colocado el Cirio frente al altar, se invito a los fieles a encender el cirio que cada uno llevaba y a la luz de estos cirios se proclamo el Pregón Pascual.

En la homilía Mons Fidencio reflexiono sobre tres puntos:

1. Sobre la luz dijo: “Cristo es el hombre nuevo que sale del sepulcro cómo la Nueva luz del mundo y como el vencedor de las tinieblas y de la muerte, por eso hemos comenzado bendiciendo el fuego nuevo, encendiendo el cirio Pascual y todos nuestros cirios, porque esta noche es la noche en qué rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso de la muerte, porque sabemos que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo para que el cuerpo del pecado quedará destruido, porque estamos seguros que sí Cristo no hubiera resucitado vana sería nuestra fe, en fin, porque en Cristo se ha encendido nuestra propia existencia y porque en Cristo somos luz del mundo y lo que Cristo espera es que nosotros también seamos luz para los demás”.

2. Respecto a Galilea mencionó: “Galilea representa a los abandonados, es la región de los pobres y de los gentiles que habitan en las tinieblas, Galilea ese lugar donde están los enfermos, los heridos y quiénes los cuidan, es ahí donde hay que ir si queremos ver al resucitado, Galilea es ese lugar donde está la la esperanza de que otro mundo es posible con Jesucristo a la cabeza”.

3. «La alegría de celebrar la Pascua, dijo, es entender la vida de manera diferente, es incluir el gozo de que el resucitado está en medio de nosotros, en medio de nuestras pobres cosas, sosteniendo siempre todo lo bueno que hay en nosotros, lo bello y lo limpio que florece en nuestra vida».

Concluyo la homilía pidiendo para que nazca de nuevo en nosotros una iglesia Pascual y que la irradiamos generosamente a todos nuestros hermanos.

Dentro de la celebración un adulto recibió los sacramentos de iniciación cristiana: bautismo, confirmación y Eucaristía. En este contexto Mons. Fidencio dijo: “Ernesto viene de blanco porque el blanco es el signo de la dignidad de la limpieza total que recibimos el día del bautismo y también de la misión de mantener limpio el vestido y limpia nuestra vida porque solamente los limpios pueden ver a Dios en la vida solamente los limpios pueden entrar al reino de los cielos”.

El obispo invito a los fieles a renovar las promesas bautismales.

La Eucaristía concluyó con la bendición solemne impartida por el Obispo a todos los fieles y con el saludo de la Pascua: “¡Jesús ha resucitado!, ¡Verdaderamente ha resucitado!”.

La alegría del Señor Resucitado sea nuestra fuerza, vayan en paz, aleluya aleluya;
Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya.

Felices Pascuas de Resurrección.