SOLEMNE EUCARISTÍA POR EL 284 ANIV. DEL TRASLADO LA VIRGEN DE EL PUEBLITO A SU SANTUARIO.

Corregidora, Qro., a 23 de febrero de 2020. 

El domingo 23 de febrero de 2020 en el Santuario de Nuestra Señora de El Pueblito el Pbro. Martín Lara Becerril, Vocero de la Diócesis de Querétaro, en representación de Mons. Mario de Gasperín Gasperín Administrador Diocesano de Nuestra Diócesis, presidió la Solemne Eucaristía de clausura y el fin de las Fiestas de febrero de 2020, que se  llevaron a cabo los días del 15 al 23 de febrero en honor de la Virgen de El Pueblito, por la conmemoración del 284 Aniversario de su traslado al Santuario Actual. Esta Santa misa la concelebraron el  Pbro.  Raymundo Frausto Hurtado, Párroco de la Parroquia de San Francisco Galileo, Fray Juan Ramírez Ramírez, padre Guardián  y algunos otros Frailes Menores del Santuario de Nuestra Señora de El Pueblito.  En su homilía el padre Martín se dirigió a la asamblea allí reunida cuestionandoles acerca de la cantidad de corazones que en el Santuario han encontrado una respuesta a su sufrimiento y a los reunidos les pidió reflexionar en cuanta gente ha salido de ahí satisfecha, feliz por haber encontrado a Dios a través del corazón de la Virgen María.

Y continúo diciendo: “Por eso hoy nosotros queremos agradecer a Dios, en primer lugar, por la Santidad de la Virgen María que es ejemplo perfecto y acabado para todos nosotros los cristianos que formamos parte de la Iglesia, en este día tan especial como cada ocho días la Palabra de Dios nos quiere dar un mensaje que nos ayude a vivir como cristianos todos los días de la semana y por eso cada domingo que venimos a misa a escuchar el mensaje de Dios para vivir conforme a el, y abrazarlo con cariño día tras día hasta llegar al cielo.

En la primera lectura Dios nos dice: «Sean Santos porque Yo también soy Santo», y luego el Evangelio termina diciendo en las mismas palabras de Jesús: “Sean rectos como su padre celestial es recto” y entonces está muy clara la llamada de este día de hoy,  «sean santos, sean perfectos». ¿Por qué el hombre tiene que ser santo? Porque Dios es Santo, porque el Padre celestial es recto, por eso, de ahí nace el llamado, de ahí nace el encanto de la santidad, por eso todos estamos llamados a ser santos, todos estamos llamados a ser perfectos, pero ¿Cómo le hacemos para llegar a esa santidad? ¿Qué hacemos para ser santo?, sabemos que este es nuestro ideal, pero ¿Cómo le hacemos? Y dijo la primera lectura: «no odies a tu hermano ni en el secreto de tu corazón», ¡no lo odies!. Y también dijo: «ama a tu prójimo como a ti mismo». ¿Y que dijo Jesús en el evangelio?: “Ustedes oyeron que se dijo: ojo por ojo y diente por diente, pero Yo les digo: «no le desees mal al hombre malo», porque el mal respondido con el mal crea violencia y maldad, entonces, dice Jesús, al hombre malo no le desees el mal, «por que el mal se vence a fuerza con el bien” y también dijo Jesús: “Ustedes oyeron que se dijo: «odien a tu enemigo y ama a tu prójimo», pero Yo les digo: «no odies a tu enemigo, reza por el que te persigue y reza por aquel que te ha hecho daño” y termina diciendo “Ama también a tu enemigo”. Entonces ¿Qué hay que hacer para ser santo?: Hay que orar por nuestros enemigos, hay que perdonar a nuestros enemigos, y no devolver mal con mal y con eso podremos ser santos.

Dice Jesús: «Sean perfectos como Dios es perfecto» y ahí está el camino de la santidad,y fíjense como estos cuatro consejos que hemos recibido, dos en la primera lectura y dos en el evangelio, siempre pasan por el camino del hermano, siempre a tu prójimo no lo odies, a tu prójimo amalo, a tu prójimo no le devuelvas mal con mal, a tu prójimo que te ofende reza por él, y fíjense, estos cuatro consejos para llegar a la santidad todos están dirigidos hacia los demás, por eso hermanos todos, hoy en este día en el que escuchamos la Palabra de Dios nos debe quedar muy claro: ¡Dios nos llama a la santidad y la santidad pasa por el camino del prójimo!, la santidad se alcanza en relación con los demás. Recuerdan seguramente uno de los mensajes del Papa que decía: “Necesitamos santos de nuestro tiempo, santos que vayan vestidos con su pantalón jeans, que lleven sus tenis nike, necesitamos santos de hoy, necesitamos santos de hoy como las mujeres que se saben arreglar y vestir bien; necesitamos santos de hoy, necesitamos santos que vayan a la escuela, que vayan a la primaria, a la secundaria, a la universidad y que den testimonio de su fe, necesitamos santos de hoy.

Por eso, hermanos todos, en este día en que recordamos la santidad de la Virgen María y la Santidad de este lugar, quiero invitarles a todos ustedes a que nos anímenos a ser santos, que cuando termine la misa todos digamos “Yo si quiero ser santo”, “Yo si quiero luchar por la santidad” y que nos quedemos bien convencidos y bien claritos de que la voluntad de Dios es que nosotros seamos santos y que nos corresponde luchar por la santidad, que la santidad no este lejos de mi mesa, ahí donde te sientas a comer con tu esposa y con tus hijos, ahí donde se reúne tu familia, que desde ahí no este lejos la santidad y que la santidad no este lejos de la casa de tu vecino, del que vive enfrente, del que vive a un lado, del que vive en la otra calle, que la santidad no este lejos de tu barrio, que la santidad los niños la entiendan desde su tierna edad, que los jóvenes con todas sus iniciativas y su vigor, aprendan a ser santos, que los esposos en su casa, en su relación interpersonal, disfruten la santidad, que nuestros ancianos con todo el camino de vida que han vivido, que nuestros ancianos venerables sean santos y que den ejemplo de santidad, por eso hermanos, todos estamos llamados a ser santos, santos de nuestro tiempo, santos del día de hoy, el camino ya lo definió Dios, hay que pasar por la vida del prójimo siempre amándolo.

Que hoy en este día nosotros pongamos nuestros ojos en la Virgen María, en esta advocación tan querida de El Pueblito y que contemplemos ese rostro santo de esa mujer santísima, modelo de la Iglesia y que cuando contemplemos el rostro de la virgen María todos digamos: “yo si quiero ser santo”, “yo si quiero luchar por la santidad”. Pues que la Virgen María que ha protegido a este pueblo a través de todos estos 284 años de que la Venerable Imagen ha estado en este lugar, que ella interceda por cada uno de ustedes, por sus familias, por su barrio, por esta parroquia, para que todos con mucha valentía y sin miedo sigamos luchando día tras día por alcanzar la santidad, que no tengamos miedo a ser santos, que todos tengamos la valentía de lucha por esta santidad a la que Dios nos llama. Que así sea».

Al finalizar su homilía el padre Martín, fue testigo de la renovación del compromiso de los integrantes del grupo de Ministros Extraordinarios de la Comunión, que hicieron por un año mas para servir a Dios en su iglesia; antes de finalizar la ceremonia Fray Juan, se dirigió al padre Martin  y al padre Raymundo, para agradecer el favor de su presencia en la ceremonia y a los fieles congregados expresaron su gratitud con un fuerte y cariñoso aplauso, y posteriormente todos juntos entonaron el himno de Coronación a la Santísima Virgen de El Pueblito.

Fuente: Santuario de el Pueblito.

Fiestas de Febrero: Solemne liturgia eucarística de clausura