SANTA MISA: Encuentro Internacional de Cursillos de Cristiandad.

.Av. Hércules 216, Hércules, Santiago de Querétaro, Qro., 6 de septiembre de 2018.

 

En la Capilla de Teología del Seminario Conciliar de nuestra Señora de Guadalupe, se llevó a cabo la Sagrada Eucaristía de apertura de esta Primera Reunión Ordinaria del Comité Ejecutivo del Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad, La Santa Misa, fue presidida por Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, Asesor Eclesiástico del OMCC, y concelebrada por los Pbros. Asistentes a la Primera Reunión Ordinaria del Comité Ejecutivo del Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad. 2018-2021,   el Rector del Seminario Conciliar Diocesano, Pbro. Alejandro Gutiérrez  Buenrostro,  y los Padres Formadores del Seminario,  concluida la  Santa Misa, los participantes   disfrutaron de la   cena-convivencia,  después todos se dispusieron   a descansar  en  los lugares reservados para esta ocasión.   Mons., Faustino les dijo en la celebración:

“En esta primera jornada del inicio de nuestro Encuentro Internacional de Cursillos de Cristiandad, dónde nos hemos presentado como hermanos;  celebramos esta Eucaristía para poder presentar nuestras intenciones,  pero también esta Acción de Gracias.  Están con nosotros los seminaristas de nuestro seminario y también los sacerdotes formadores, que nos ayudan en la formación de los futuros sacerdotes;  pidamos por las vocaciones, por la vida Consagrada y el crecimiento de cada uno de ellos,  porque los sacerdotes son el vínculo para vivir en eclesialidad, en el camino de evangelización,  porque los  sacerdotes son fundamentales para guiar la vida espiritual de todos.

Hermanos y miembros de cursillos,  quisiera que nos dejemos iluminar este tiempo importante, con la Palabra de Dios,  que hoy sin duda ilumina como siempre lo que hacemos y nuestros sueños,  miramos a Jesús este domingo, qué se hace visible y que no se mete a una sinagoga  a  esperar a que llegue la gente,  ahí especialmente los partidos que se reunían.  También va a dónde está el pueblo y la razón por la cual se aglomera la gente no es solamente por los signos que hacían, una de las razones fundamentales;  es por su disponibilidad para que la gente pudiera ser escuchada, para que la gente recibiera su bendición, para que la gente celebrará la Eucaristía.

 Creo que esta es la característica de quién quiere realizar una tarea cualquiera,  que ésta sea y todos de alguna u otra manera sacerdotes y laicos,  especialmente a ustedes dirigentes,  son pastores,  pastores que tenemos que tener esa característica de la cercanía con los demás.  El Papa Francisco al respecto, nos ha exhortado mucho a que seamos “una iglesia en salida” y el Movimiento de Cursillos, no puede ser la excepción tiene que ser un movimiento en salida misionera, movimiento de puertas abiertas, un movimiento que sin duda en nombre de Dios, realice la obra evangelizadora;  porque en el nombre de Dios se realizó.

  Nosotros vemos como los Pescadores,  muchos de los Apóstoles estaban limpiando sus redes,  las redes eran su instrumento de trabajo,  las redes junto con la barca, eran todo lo que poseían;  las redes prácticamente eran su vida.

Sin embargo,  cuando llega Jesús,  les invita a creer, a pesar de que Jesús seguramente  sin conocer las técnicas de la pesca, los invita  a pescar, a pesar  de eso les dice vuelvan a lanzarla red, aquellos hombres asombrados le dijeron: “Señor, estamos cansados, no hemos pescado”.  Hemos hecho nuestro esfuerzo,  nos hemos cansado con todas nuestras capacidades de pescadores y humanamente no hemos podido pescar. Sin embargo,  ahora Jesús,  el que está más allá de nuestras fuerzas,  de nuestras capacidades,  nosotros no pudiésemos tener frutos si realmente no fuera con la ayuda de Dios.  Nuestros Pescadores no hubiesen podido realizar esta vivencia a través de los cursillos de cristiandad,  si el Espíritu Santo,  no hubiera estado dentro de ellos.

 Jesús está al pendiente de aquellos hombres que consideran,  por eso,  Jesús está en el centro de los pescadores y por eso -le dicen- “Señor vamos a ir, pero sólo porque tú nos lo pides” Creo que a veces nosotros pasamos por dramas muy difíciles y desafiantes;  miramos situaciones extremas que parece que tienen color a fracaso.  Sin embargo, creo que la solución para afrontar estos desafíos y para afrontar estos retos, está aquí: lanzarse mar adentro,  a pesar de que ya lo intentaste,  una y otra vez.

Por eso, los discípulos -le dicen- expresan la fe en el Señor,  “Solo por qué tú lo dices” en los evangelios siempre hay signos muy claros y uno de ellos es la de reconocer la enfermedad o las limitaciones y decirle al Señor, sí creo en ti.  Y el único de los efectos es el asombro,  quien no se va a asombrar,  cuando aquella Barca se llenó tanto que amenazaba con hundirse,  Señor vuelvo al mar porque tú lo dices.

 Hermanos, hoy el Señor nos invita a recordar nuestro compromiso es con él, es con el Señor, no con una persona, con el que tenemos que quedar bien, en el que tenemos que creer.  Por eso en el nombre del Señor,  creyéndole a Jesús, creer que se puede realizar cualquier milagro.

 Cursillos es un movimiento de pescadores,  porque es de lanzar las redes,  porque tiene que lanzarlas con su testimonio,  tiene que lanzar las redes de su fe,  desde su condición, lanzar  las redes en los lugares más alejados,  las redes como dice el Papa Francisco: “en las periferias”.

Desde este momento los discípulos se quedaron con Jesús y ahora dejaron lo más valioso,  dejaron su tesoro,  dejan sus redes y su barca y abrazan el tesoro que vale más. Sé que no es fácil decir, pero con la experiencia de un Seminarista, de un Sacerdote,  de un Laico comprometido,  como ustedes, esto es entendible,  el cursillo a muchos les ha marcado la vida y hemos visto tantos testimonios de hombres y mujeres y de familias enteras;  no es después de que han transitado por caminos diferentes,  cuando se encuentran con Jesús como esos Apóstoles, que se integran con el Señor y su vida cambia de manera radical.

  Porque es Jesús que se interesó por ti,  para que tú estuvieras aquí,  porque es el Señor quién lanza las redes, pero hay que empezar de nuevo y les invitó a empezar nuevamente con una actitud de conversión, de conversión personal, de conversión comunitaria;  sólo él Señor puede hacer el milagro de la pesca de corazón, sólo él señor puede hacer el milagro de la conversión,  sólo él señor puede orientar este hermoso Movimiento hacia la misión.

 Que el Señor nos ayude y que Dios siga iluminando nuestros esfuerzos, especialmente los de estos tres días de encuentro.  Que así sea”