MISA POR LA UNIDAD, MISIONERAS MARIANAS Y ACCIÓN DE GRACIAS POR UN AÑO MÁS DE VIDA DE LA MADRE SUPERIORA, MARÍA IGNACIA OLVERA FELIX

Casa de retiro Misioneras Marianas, Av. Luis Pasteur 24, Santiago de Querétaro, Qro. 10 de junio de 2017.

  El día 10 de junio de 2017, en la casa de retiro de las Misioneras Marianas, Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de la Diócesis de Querétaro, presidió la Celebración Eucarística, por la intención de la unidad de las Misioneras Marianas y  en Acción de Gracias por una año más de vida de la Madre superiora; María Ignacia Olvera Félix.

Las Misioneras Marianas son un Instituto Religioso de Derecho Diocesano, fundado por el Sacerdote español P. Luis Martin Hernández y la Madre Clemencia Borja Taboada, en el año de 1920, aquí en la ciudad de Queretaro. El instituto se caracteriza por su espíritu profundamente Mariano, y cuatro son las áreas específicas de su apostolado: Educación, misión, salud y asistencia en Seminarios y casas de hospedaje para peregrinos y personas en busca de retiro espiritual.

Mons. Faustino Armendáriz, saludo de manera muy entrañablemente a todas las religiosas asistentes a esta Sana Misa y felicitó a la Madre «Nachita» por su onomástico. Y en su Homilía les puntualizó lo siguiente:

«Hermanas religiosas, que Cristo sea siempre ese vinculo de comunión que habrá que seguir toda nuestra vida, que seamos al igual que él, ejemplo diario de esa Espiritualidad de Comunión que se percibe en esta casa de retiro, y esa comunión entre ustedes y con las personas que asisten, se debe de dar en el servicio, en las labores diarias que por simples que parezcan, debemos de poner el amor que es lo que hace la diferencia cuando prestamos un apostolado»  

«Hoy debemos de poner atención a lo que nos dice el Evangelio (Mc 12, 38-44) en el óbolo que da esa mujer que el evangelista retrata como ¡viuda y pobre!, pero aun así pone en la alcancía lo poco que poseía, eso hermanas consagradas es poner su confianza total en Dios y no como los escribas que daban mucho; pero aquí viene la enseñanza de Jesús, al decirle a sus discípulos que aquella viuda había dado más que todos, porque ella había dado lo que tenia y necesitaba, en cambio los demás daban lo que les sobraba. Que no nos pase en nuestro servicio lo que a los escribas, dar lo que nos sobra, no improvisemos en el servicio, no improvisemos en la caridad a los demás, que el trabajo y enseñanzas que hagamos, sean como la limosna de esa mujer del evangelio, que demos todo lo que tenemos, poniendo la confianza total en Jesús, en María Santísima que fue ejemplo claro de ese amor total a Dios y a los demás».

Concluyó diciendo: «Sean consagradas al amor de Cristo, sean consagradas al  amor de La Virgen María, sean consagradas al servicio a los demás con alegría y amor,  esto sin duda es el mejor regalo que le pueden dar a Dios. Sigan adelante con esa Espiritualidad de Comunión y en Misión Permanente con el testimonio que dan a la comunidad, para que esto sea la mejor promoción que puedan hacer para que haya más vocaciones religiosas».

 Una vez concluida la Santa Misa, Mons. Faustino, impartió la bendición y las alentó a seguir sirviendo con ese entusiasmo y humildad que la feligresía reconoce.