DESDE LA CEM: Prot. Nº120/20 Comunicado por el fallecimiento de Mons. Benjamín Jiménez Hernández.


Comunicado por el fallecimiento de Mons. Benjamín Jiménez Hernández


México, a 26 de noviembre del 2020.

Prot. Nº120/20

« Incluso cuando camino por el valle de la sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estas conmigo; tu vara y tu callado me dan seguridad»( Sal. 23, 4)

              

Con gran tristeza y pesar comunicamos como Conferencia Episcopal que nuestro hermano, Mons. Benjamín Jiménez Hernández, Obispo Emérito de Culiacán, ha sido llamado a la Pascua eterna, el día de hoy. 

Expresamos nuestras condolencias a Mons. Jonás Guerrero, obispo de esta querida Diócesis, a sus familiares, a su comunidad diocesana, a los sacerdotes y miembros de la vida consagrada y de más fieles a los cuales sirvió como buen pastor durante su vida, y nos unimos de corazón enla cercanía de nuestra fe y de nuestra oración.

Pedimos al Padre de Misericordia y Dios de todo consuelo lo acoja y reciba en su Reino y nos conforte a todos en latribulación.

Rogamos encomendar su alma al Señor, ofreciendo 3 misas por su eterno descanso.

Dale Señor, el descanso eterno.
Y brille para él, la luz perpetua.

Que Su alma y las almas de todos los fieles difuntos, 

por la misericordia de Dios, descansen en paz.

Así sea.

 Alfonso G. Miranda Guardiola

Obispo Auxiliar de Monterrey

Secretario General de la CEM


CURRICULUM VITAE

 

 

Mons. Benjamín Jiménez Hernández nació el 31 de marzo de 1938 en Pénjamo, Guanajuato. En 1951 ingresó a nuestro Seminario diocesano donde realizó los estudios de humanidades. Fue enviado al Seminario Nacional Pontificio de Montezuma en Nuevo México, Estados Unidos, donde cursó los estudios de Filosofía y Teología. A su regreso a Culiacán recibió la Ordenación Presbiteral el 28 de julio de 1963 en la Catedral Basílica por manos y oración de Mons. Lino Aguirre García.

Sus primeros oficios pastorales los desempeñó como Profesor y director espiritual en nuestro Seminario, Confesor de Consagradas, Vicario en Catedral y en los templos de Nuestra Señora de Fátima y Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en la Cd. de Culiacán. En 1968 obtuvo la Licenciatura en Teología Espiritual en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma, It. y en 1979 la Licenciatura en Psicología por la Universidad Jesuita de Guadalajara, Jal.  Al tiempo como Capellán en el Templo de San Francisco de Asís y posteriormente Párroco en Nuestra Señora del Carmen, ambas en la Cd. de Culiacán, motivó la fundación de algunas instituciones de caridad y asistencia integral. Destacan el “Instituto Sinaloense de Asistencia Psicoterapéutica” y el centro de rehabilitación “Misión de Naím”.  

En el año de 1987 Mons. Luis Rojas Mena, II Obispo de Culiacán lo nombró miembro del Cabildo Catedralicio y el 23 de febrero de 1988 se le otorgó el título de Monseñor. Ese mismo día inició su oficio como Vicario General de nuestra Diócesis. Un año después, el 29 de junio de 1989 fue ordenado Obispo por el Nuncio Apostólico en México, Don Girolamo Prigione y nombrado auxiliar de Culiacán. Cuatro años después, el 01 de diciembre de 1993 inició su ministerio episcopal como Obispo diocesano de Culiacán, convirtiéndose en el III Obispo de nuestra Iglesia particular a la que sirvió y acompañó como pastor por el tiempo de 22 años.

Con dedicación y perseverancia motivó su labor pastoral el compromiso por ofrecer a la Diócesis un presbiterio mejor formado y preparado. Fue así como instituyó convenios de colaboración con diversas instancias que permitieran la acogida y sostenimiento de seminaristas y presbíteros en Universidades en México y el extranjero. Así mismo, promovió organismos e instituciones que velaran y ofrecieran seguimiento a la formación y asistencia integral de todos los Sacerdotes. Durante su ministerio episcopal ordenó a 129 presbíteros.

Promovió diversos encuentros con hermanos laicos en las comunidades parroquiales de la Diócesis impulsando un nuevo compromiso y espiritualidad laical. Para la niñez y juventud impulsó la fundación y bendijo el inicio de la Universidad Católica de Culiacán el 01 de diciembre de 1997. 

Dos años antes, en septiembre de 1995 gestionó el reconocimiento oficial de los estudios filosóficos y teológicos en nuestro Seminario diocesano ante la Secretaría de Educación Pública y Cultura estatal. 

Entre las obras de construcción impulsadas y bendecidas por Mons. Benjamín sobresalen las instalaciones de nuestro Seminario en su actual ubicación, las oficinas del Obispado y el Centro de espiritualidad El Buen Pastor; de igual modo, la remodelación de la Casa Episcopal y otros espacios como el antiguo Hospital del Carmen y la Universidad Católica. En su gestión pastoral como Obispo se inició la reorganización de Cáritas diocesana, la creación del banco de alimentos y el sorteo anual a favor de nuestro Seminario. 

En marzo de 2011 le fue aceptada la renuncia como pastor diocesano por el Papa Benedicto XVI permaneciendo como Obispo emérito de Culiacán. Nuestra comunidad diocesana, Presbíteros, Diáconos permanentes, Consagrados y fieles laicos, reconocemos con sentido de comunión y gratitud la generosa y comprometida labor pastoral de nuestro Obispo emérito, quien sirvió a Dios y a nuestra Iglesia Católica presente en este territorio sinaloense por 57 años consecutivos.

Fue llamado a la Casa del Padre el día de hoy 26 de noviembre del 2020. 

Descanse en paz Mons. Benjamín.