Consagración Episcopal de Mons. Fidencio López Plaza, V Obispo de San Andrés Tuxtla

afidencio-11(CODIPACSQRO) El Sr. Nuncio Apostólico Mons. Chritophe Pierre y otros 23 obispos participaron este 20 de mayo de 2015, en la Consagración Episcopal de Mons. Fidencio López Plaza, V Obispo de San Andrés Tuxtla.

A las 11:00 hrs. en el Centro Pastoral Juan Pablo II, de la ciudad de Catemaco, Ver., inició la santa Misa de Consagración, en la que participaron más de 100 sacerdotes de la Diócesis de Querétaro y otros tantos de la Diócesis de San Andrés Tuxtla, con la bienvenida que ofreció el Pbro. Vicente Zamarripa, ecónomo diocesano, quien dijo al nuevo pastor: «Bienvenido a la ya cincuentenaria Diócesis de San Andrés Tuxtla, que peregrina en las montañas de los Tuxtlas y Santa Marta así como en las fértiles llanuras de Sotavento, regada por las cálidas aguas del Golfo de México y por los poderosos ríos del Papaloapan, San Juan, Tesechoacán y Coatzacoalcos. ¡Sea bienvenido a nuestra diócesis, sean todos bienvenidos a esta solemne celebración!».

El Pbro. José Luis Escalante Arvizu, Secretario Canciller de la Diócesis de San Andrés Tuxtla leyó en latín y español el mandato apostólico del Papa Frnacisco, para la Consagración Episcopal de S.E.R. Mons. Fidencio López Plaza, lo que da legitimidad a este acto.

Monseñor Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de Querétaro, fue el encargado de predicar durante esta celebración: «Por la gracia de Dios, envueltos aún por el clima de la Pascua, nos hemos reunido esta mañana para celebrar nuestra fe en Cristo resucitado…  Según la tradición de la Iglesia, la ordenación episcopal es un momento muy privilegiado porque manifiesta la unidad de la Iglesia, no sólo por la presencia de nosotros los obispos, sino también por el testimonio de cada uno de ustedes sacerdotes, diáconos, consagrados, seminaristas, laicos de las diferentes parroquias, movimientos y asociaciones laicales, comunidades indígenas, hermanos todos».

Y luego agregó con emoción: «Venimos jubilosos para ser testigos de cómo Dios ‘consagra’ la persona de Mons. Fidencio, para ser en esta comunidad diocesana “Vicario del “gran Pastor de las ovejas” (Hb 13, 20)” (Apostolorum Successores, n. 1), anunciando la alegría del Evangelio a todas las gentes y guiando pastoralmente la Iglesia, hasta llegar a formar en ella una verdadera ‘comunidad misionera’ donde cada discípulo del Señor viva la experiencia del encuentro con Jesucristo vivo, madure su vocación cristiana, descubra la riqueza y la gracia de ser misionero y anuncie la Palabra con alegría».

Después de la homilía, el monseñor Pierre, dialogó con monseñor Fidencio sobre las promesas que le comprometen como Obispo, luego pidió la abundancia de la gracia de Dios e invitó a los asistentes a rezar la letanía de los santos por el elegido de Dios.

Terminando, impuso sus manos sobre monseñor Fidencio e hizo la

Oración consecratoria

Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de todo consuelo, que habitas en el cielo y te fijas en los humildes; que lo conoces todo antes de que exista, tú estableciste normas en tu Iglesia con tu palabra bienhechora. Desde el principio tú predestinaste un linaje justo de Abraham; nombraste príncipe y sacerdotes y no dejaste sin ministros tu santuario. Desde el principio del mundo te agrada ser glorificado por tus elegidos.

INFUNDE AHORA SOBRE ESTE TU ELEGIDO LA FUERZA QUE DE TI PROCEDE: EL ESPÍRITU DE GOBIERNO QUE DISTE A TU AMADO HIJO JESUCRISTO, Y ÉL, A SU VEZ, COMUNICÓ A LOS SANTOS APÓSTOLES, QUIENES ESTABLECIERON LA IGLESIA COMO SANTUARIO TUYO EN CADA LUGAR PARA GLORIA Y ALABANZA INCESANTE DE TU NOMBRE.

Padre santo, tu que conoces los corazones, concede a este servidor tuyo, a quien elegiste para el episcopado, que sea un buen pastor de tu santa grey y ejercite ante ti el sumo sacerdocio sirviéndote sin tacha día y noche; que atraiga tu favor sobre tu pueblo y ofrezca los dones de tu santa Iglesia; que por la fuerza del Espíritu, que recibe como sumo sacerdote y, según tu mandato, tenga el poder de perdonar pecados; que distribuya los ministerios y los oficios según tu voluntad, y desate todo vínculo conforme al poder que diste a los Apóstoles; que por la mansedumbre y la pureza de corazón te sea grata su vida como sacrificio de suave olor, por medio de tu Hijo Jesucristo, por quien recibes la gloria, el poder y el honor, con el Espíritu, en la santa Iglesia ahora y por los siglos de los siglos. Amén.

Mons. Fidencio, recibió la unción del santo crisma en su cabeza, de manos del señor Nuncio, y a continuación él mismo le entró las insignias episcopales: el anillo (símbolo de alianza con la Iglesia y con su cabeza, el Papa de Roma), la mitra ( símbolo de la autoridad con que ha sido revestido) y báculo (signo de su oficio de Buen Pastor).

Después de la Consagración, continúo la santa Misa, para concluir con un saludo del nuevo pastor a su Diócesis.

Entre los 23 obispos asistentes, estuvieron: Mons. Arturo Szimansky Ramírez (segundo obispo de San Andrés Tuxtla, actualmente obispo emérito de San Luis Potosí); Mons. José  Trinidad Zapata (cuarto obispo de San Andrés Tuxtla, obispo de Papantla); Mons. Mario De Gasperín Gasperín (obispo emérito de Querétaro) y los obispos de la provincia eclesiástica de Veracruz.

La Diócesis de San Andrés Tuxtla, eregida el 23 de mayo de 1959, tiene un territorio de 13,495 kilómetros cuadrados. Está compuesta por 60 parroquias, que comprende 30 municipios del estado de Veracruz. La provincia eclesiástica de Veracruz está compuesta por siete diócesis: Coatzacoalcos, San Andrés Tuxtla, Veracruz, Orizaba, Córdoba, Tuxpan, Papantla y la Arquidiócesis de Xalapa.

Auxiliadora García Bellorín

(Con información del P. Saúl Ragoitia, P. Filiberto Cruz Reyes y P. Israel Arvizu)