FIESTA PATRONAL Y CONFIRMACIONES PARROQUIA SAN JOSÉ, EN SAN JOSÉ ITURBIDE.

                              Nicolás Campa No. 5, Centro San José Iturbide, Gto.

 

Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de la Diócesis de Querétaro, visito la tarde del lunes 19 de marzo de 2018, la Parroquia de San José, en el Municipio de San José Iturbide, Gto. perteneciente al Decanato de Ntra. Señora de los Remedios, para celebrar la Sagrada Eucaristía con motivo de la fiesta patronal en honor al Señor San José e impartió el Sacramento de la Confirmación a un grupo de 88 niños, quienes fueron presentados ante Monseñor Faustino, por el Pbro. Jorge Hernández Nieto, Sr. Cura de esta comunidad parroquial y responsable de la preparación Catequética de los confirmandos, Pbro. Ángelo Olvera Barrón, Pbro. Aaron Chavero García, Vicarios de esta Parroquia.

Saludó con mucho afecto y deseando la Paz al Padre Jorge, así como a toda la comunidad y fieles laicos reunidos de esta Comunidad Parroquial.

En su Homilía, Mons. Faustino Armendáriz, reconoció a la Comunidad de San José, el empeño con el que año con año crecen en la fe, y muestra de ello es la Confirmación de estos niños Y al respecto dijo:

 “Queridos hermanos, hoy estamos aquí reunidos celebrando la fiesta patronal y la figura que resalta sin duda es la del Señor San José, y todos hoy nos preguntamos, ¿porque San José es tan importante? ¿Porque tenemos que mirar a San José, como un ejemplo de vida cristiana? y escuchamos hoy en la Palabra de Dios, en el Evangelio, donde nos habla del Señor San José; y quiero resaltar varias cosas, para descubrir cuál es la importancia de este grande hombre y del cual en la Sagrada Escritura no hay una sola palabra que él haya dicho”.

“En primer lugar, que era un hombre justo”, y ¿qué quiere decir que era un hombre justo?, Que San José, era un hombre bueno, un hombre santo y claro, este hombre era joven, porque él pensaba casarse con esta joven María de Nazareth, y por lo tanto San José, era un muchacho Santo. Otro aspecto importante y que hoy nos dice la Palabra de Dios, es que San José, era este Joven Santo y este un hombre que tuvo una capacidad muy grande de escuchar a Dios, porque, -ya ven que dice el evangelio- que él pensaba casarse con María de Nazaret, pero resulta que ella estaba embarazada. Y entonces que hay que hacer, según la costumbre de hace dos mil años, la mujer que estaba embarazada antes del matrimonio era una adultera, porque desde el momento que se pide la mano y se da la mano, ya esa mujer está comprometida en matrimonio y tienen que ser fiel y el hombre debe ser fiel. Entonces este muchacho bueno, para evitar que a María de Nazaret, le dijeran algo, dice él, pensó echarse la culpa, y huir, irse, cuando esto sucedía la gente decía este muchacho, ya comprometido con esta mujer la embarazó, pero como no quiere enfrentar la responsabilidad de un hijo y huyo. Y eso pensaba José, que no se dijera nada de María, que más bien se diga algo de él y no de María de Nazaret.  Desde que el ángel de Dios le dijo no huyas, recibe a María en tu casa porque lo que ella lleva en su seno es obra del Espíritu Santo. Y José, con una capacidad muy grande de escuchar a Dios escucho el plan de Dios, a través del ángel; el plan de Dios es que tú recibas a María, el plan de Dios es que tú eduques al hijo, y José un hombre que sabe  escuchar a Dios”.

“También algo muy importante de San José, una vez que recibió a María en su casa, ahora de una manera oficial, él se convierte en el esposo de María, en esposo y por eso siempre que nosotros hablamos de San José, siempre decimos a su lado de María su esposa, y a partir de ese momento él se hace cargo y se convierte en un grande esposo de su cultura, y desde luego  un esposo en la iglesia. Y es que José, no solamente es el esposo de María,  sino que ahora él es la cabeza de una familia y claro  como cabeza  de una familia, él tiene que educar al niño  y miren que gran tarea,  la tarea de educar a Jesús, el hijo de Dios y claro la costumbre de hace dos mil años, el papá  lo agarraba de la mamo, y el papá educaba personalmente al Hijo  y San José él educo personalmente a Jesús, una enorme tarea,  como papá, y por eso hermanos todos, hoy todos lo vemos  en la Iglesia, como un gran Patriarca, y hasta le decimo el Patriarca Señor San José”.

Concluyó alentando a los fieles reunidos, diciendo: «Acudamos a La Sagrada Familia como nuestra principal Intercesora para cualquier dificultad que tengamos”.

Al termino de la Santa Misa, Mons. Faustino Impartió la bendición a todos los ahí presentes, quienes lo despidieron entre aplausos, para posteriormente bendecir la Capilla de Adoración Perpetua al Santísimo Sacramento.