SANTA MISA PEREGRINACIÓN ANUAL DEL MOVIMIENTO FAMILIAR CRISTIANO (MFC) A LA BASÍLICA DE SORIANO.

Basílica de Ntra. Sra. de los Dolores de Soriano, Madero esq. Díaz Mirón. Soriano, Colon, Qro. 02 de septiembre de 2018.

El  domingo 02 de septiembre de 2018, Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de la Diócesis de Querétaro, presidió la celebración Eucarística en la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, en Acción de Gracias,  por la peregrinación anual del Movimiento Familiar Cristiano (MFC). Concelebró esta Sagrada Eucaristía el Pbro. Rafael Gavidia Arteaga, (Asesor Espiritual Diocesano del MFC) quien agradeció la presencia del Movimiento Familiar Cristiano, de todas las Parroquias de la Diócesis de Querétaro, reunidos en esta Basílica de Soriano.

En su Homilía, Mons. Faustino Armendáriz, dijo:

“Hermanos, felices de poder terminar esta peregrinación a los pies de La Santísima Virgen de los Dolores de Soriano, sentimos sin duda la protección de quien siempre nos espera, de quien siempre nos acompaña y de quien siempre está dispuesta a interceder por nosotros seguramente por nuestros problemas del día a día ante Dios, Pidámosle la luz, la fortaleza y la fuerza para seguir dando ese testimonio cristiano del Evangelio de las familias. Por eso en este pasaje del Evangelio del día de hoy (Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23) la Palabra de Dios no ilumina en el cómo hacerlo, con un corazón en conversión, con un corazón infinito, al ante ponernos la disputa entre Jesús y unos escribas y fariseos, que centran la discusión en el valor de la tradición de los antepasados, pero Jesús refiriéndose al Profeta Isaías, define como preceptos humanos y que nunca deben ocupar el lugar del mandamiento del hombre, el amor de Dios a los demás”.

“Jesús con estas palabras que dice a sus interlocutores, nos pone en guardia para no caer en el peligro de creer que hacemos lo correcto, o peor aún, de creernos mejores que los demás por el simple hecho de cumplir los preceptos, de cumplir las reglas, de cumplir las tradiciones, aunque no amemos al prójimo, y no creer que somos más porque pertenecemos a un movimiento parroquial, a alguna dimensión de evangelización, ¡no!, la observancia literal de los preceptos es estéril si no cambia el corazón, y este cambio se debe traducir en actitudes concretas, en la justicia, en la paz, en socorrer a los pobres y a los más débiles, de defender la vida, de defender el matrimonio, en el servicio, en amor hacia los demás. No seamos queridos hermanos, un anti testimonio de vida cristiana, por el simple hecho de creer que yo tengo algunos carismas que los demás no tienen, por eso Jesús se centra en un aspecto mucho más profundo, al decirles que lo que entra de fuera no daña al hombre, más bien lo que sale de nosotros es lo que daña y hace impuro al hombre: la calumnia, la difamación, los fraudes, las fornicaciones, el adulterio, el desenfreno, las codicias, las injusticias, los homicidios, las envidias, el orgullo y la frivolidad, y ante esto, el Señor subraya el primado de la interioridad, es decir el primado del corazón, porque donde está tu corazón, ahí está tu tesoro”.

Concluyó alentando a todos los fieles: “Hermanos, que esta peregrinación que han hecho en autentica Espiritualidad de Comunión, sea un signo de lo que el “MFC” quiere hacer en la iglesia queretana, caminar con un solo pastor que es Jesucristo. Pidamos a nuestra patrona diocesana la Virgen de los Dolores de Soriano, para que interceda por nosotros por un corazón lleno de Dios, y fomentemos entre las familias y sobre todo sus hijos, la devoción en el rezo del Santo Rosario, para que dentro de este su movimiento cristiano, sigan teniendo a Jesús como centro de sus familias, y que esta sea una familia santa y bendecida, que así sea”.

Al término de la celebración, Mons. Faustino, consagro a los Corazones Inmaculados de Jesús y María, con la oración del «MFC» a todas las familias, impartió su  bendición a todos  y  les deseó un buen y feliz regreso a sus hogares.