Un saludo para todos ustedes, deseo de corazón que se encuentren bien y creo que así es porque Dios nos ama y está con nosotros en todo momento, por difícil que las circunstancias nos parezcan.
Les invito a que sigamos caminando con Madre Eugenia en la historia de su vida. Les recuerdo que estábamos en 1910. Es el 10 de julio de 1910. Sucedió algo muy importante en este día, fue cuando ella encontró la respuesta al llamado que Dios nuestro Señor le hacía de fundar una congregación religiosa. M. Eugenia había pensado para sí: “No hay actualmente necesidad alguna en la Iglesia que no esté ya satisfecha!».
Pero es en el campo de acción donde descubre que sí hay una necesidad: «Esto es lo que se necesita; una fundación de Catequistas«.
Nos cuenta ella misma que el miércoles 13 de julio, es decir tres días después de su llegada a la Hacienda del Rosario, (Parras, Coahuila), con su prima Pilar, fueron a visitar al R.P. Laureano Reynoso S.J. con quien el sábado anterior, o sea el día 9 de Julio, se había confesado, estando ahí dice: “Doña Pilar habló alguna cosa con el Padre, y luego, comprendió que yo lo deseaba, y me dejó sola con él”; El Padre Reynoso era muy paternal, […] me hizo varias preguntas, y por último me dijo: «desahóguese, diga todo». Comencé a hablar como pude, y en el curso de la conversación le dije: que en el mes que había pasado desde mi salida del noviciado de Reparadoras hasta que me embarqué, había visitado varios conventos y entre ellos el de las «Damas Catequistas», que por cierto me habían gustado mucho. Al oír esto, el Padre, me miró fijamente y me dijo: «A poco Dios la trajo a Ud. aquí para eso». «No tanto para obreros, Padre, cuanto, para niños, le respondí», ¿si viera Ud. lo que me pasó el domingo?, y le conté lo que ya llevo referido arriba. Decir aquello y descorrerse como un velo fue todo uno: me pareció ver con claridad lo pasado, y ya no volví a pensar en Reparadoras, ni en otra cosa que en la fundación de la Congregación. La impresión que recibí fue tan viva que aún en lo físico repercutió: se me derramó la bilis, volví a casa con calentura, no dormí en toda la noche y me fue necesario guardar cama dos días. [1]
Como podemos ver, este descubrimiento causó un efecto extraordinario en todo su ser, ya que estaba reconociendo el paso de Dios nuestro Señor en su vida de una manera patente.
Cuantas veces en nuestra vida también Dios nos manifiesta su Sagrada Voluntad y como Madre Eugenia y a imitación de la Santísima Virgen María, respondemos con un “Aquí estoy Señor, hágase en mí tu voluntad”
Continuará….
No dejemos de hacer oración por su Causa de Beatificación y Canonización.
Hemos celebrado el 9 de febrero los 150 años de su nacimiento y este próximo 8 de marzo, conmemoramos un doble acontecimiento: 150 de su Bautismo y 10 años de la apertura de su Causa. ¿Cómo lo celebraremos?
- 9:00 a.m. Llegada
- 9:30 a.m. Reseña.
- 10:00 a.m. Santa Misa,
- 11:15 a.m. Recital-Convivencia.
- 12:30 p.m. Despedida.
Lugar: en la Casa Central del Instituto de Religiosas Catequistas de María Santísima O.S.B. Av. Madreo #120, zona Centro, Querétaro, Qro.
También en las parroquias donde como Instituto se presta servicio pastoral.
Nos unimos a esta celebración; participando y/o dando gracias a Dios por el don del Bautismo que hemos recibido.
Hna. Amalia de San Pablo Guzmán Lezama
Vicepostuladora
[1] Ver, historia de la Congregación, escrita por la Rev. Madre Eugenia de la Santísima Trinidad González Lafon, año 1910.