CONOCIENDO A LA SIERVA DE DIOS M. EUGENIA GONZÁLEZ LAFON Una historia de vida. Continuación…

Queridos hermanos, les saludo con la alegría que nos da la fe en Cristo Sabiduría Encarnada, Señor y Salvador nuestro. Habiendo ya iniciado un nuevo año, seguramente todavía saboreando la alegría vivida en las reuniones familiares de la Navida, fin de año y la Epifanía de Nuestro Señor, y todo aquello que llena muerto ambiente familiar.

Bueno, pues continuemos con la historia de Vida de la Sierva de Dios, Madre Eugenia de la Santísima Trinidad González Lafon. Agradeciendo también a Dios nuestro Señor un año mas de la fundación del Instituto de Religiosas Catequistas de María Santísima. O.S.B. El 25 de diciembre.

CONTINUACIÓN.

 

En la anterior publicación recordábamos la estancia de Madre Eugenia en Roma y después en Barcelona España, dijimos que Ella Ingresa al Convento de María Reparadora en Roma y ya siendo novicia, se ve afectada su salud y es enviada a San Gervasio, lugar donde tenía Casa las Religiosas de María Reparadora en Barcelona España, con la esperanza de que en ese lugar mejorara su salud, (la salud era un requisito fundamental para profesar en la vida religiosa. Actualmente sigue siendo, aunque no tan estrictamente), al no mejorar sale de María Reparadora, el 26 de abril de 1910 (aquí quiero corregir la fecha ya que escribí que el 20 y salió el 26 de abril) y es hasta después de un mes que se embarca de regreso a México, justo el 26 de mayo.

Concluíamos haciéndonos esta pregunta: ¿Qué haría la Sierva de Dios durante esos días desde que dejó Reparadoras, hasta que se embarcó de Regreso?

Bien pues según lo que se puede leer en sus escritos, durante ese tiempo anduvo visitando otros conventos, sin que alguno le atrajera vivamente, el que le llamó la atención fue el Instituto de las Damas Catequistas, pero sin que le llenara totalmente sus anhelos vocacionales.

Sale de España el 26 de mayo de 1910, dice en sus escritos: “el 26 de mayo me embarqué en Barcelona y llegué a Veracruz el 20 de junio, Recuerdo que durante la travesía, una tarde, en que, con el alma desgarrada por mi dolorosa y por demás humillante situación, pensaba yo en qué querría Dios de mí; cruzó por mi pensamiento, como una pregunta, esta idea: «¿Una fundación?» y al punto me respondí a mí misma con desprecio «¡No, eso no; No hay actualmente necesidad alguna en la Iglesia que no esté ya satisfecha!» Y no volví a pensar más en el asunto”.

Como podemos darnos cuenta, el barco tardó casi un mes en llegar desde Barcelona hasta el Puerto de Veracruz. Suficiente tiempo para meditar todo cuanto le había sucedido en los últimos dos años de su vida, pero sobre todo en los acontecimientos más recientes. Todo esto solo se puede asimilar poniendo toda nuestra vida en las manos de Dios y así lo hizo ella, fue en Dios donde buscó respuesta a sus preguntas, pues su deseo era hacer la santísima voluntad de Dios nuestro Señor.

Y viene la respuesta como un rayo de luz en la oscuridad; “UNA FUNDADCIÓN” aunque momentáneamente quedó solo como una pregunta en su interior. Más adelante veremos como esta “idea” se convierte en un profundo llamado de Dios, al cual entregará toda su vida, la gracia, los dones y cualidades que el Señor le fue dando para que ella pudiera así llevar a cabo lo que él le pedía.

Esta historia continuará…

Sigamos haciendo oración por su proceso de Beatificación y Canonización:

 

 

ORACIÓN

Dios nuestro, modelo de santidad, de quien todo bien proviene y en quien todos nuestros proyectos alcanzan su plenitud, confiando en los méritos y la intercesión de tu Hijo Jesucristo, y en la comunión de los santos, te suplico que le concedas a la Sierva de Dios M. Eugenia, quien en su vida se distinguió por su celo en extender el amor a la Sabiduría Encarnada, interceder por mi necesidad (se hace la petición)

“¡Oh Virgen Fiel!” Hazme en todo tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría Encarnada, Jesucristo tu Hijo, que por tu intercesión llegue a imitación suya a la plenitud de la perfección sobre la tierra y de la gloria en los cielos”

Concede a nuestra Iglesia Diocesana de Querétaro, la gracia de contar un día con la autorización oficial del Vicario de tu Hijo en la tierra y poder venerarla en los altares. Amén.

 

Se ruega comunicar las gracias y favores recibidos

por la intercesión de la Sierva de Dios M. Eugenia de la Santísima Trinidad, González Lafon,

a la hna. encargada de la causa.

Av. Madero 120, col. Centro, Querétaro, Qro. C.P. 76000.

Tel. 4422121199.

Cel. 4428070740,

E-mail; madreeugeniagl@gmail.com

   Hna. Amalia de San Pablo Guzmán Lezama

Vicepostuladora