CONOCIENDO A LA SIERVA DE DIOS M. EUGENIA GONZÁLEZ LAFON. Una historia de vida. Continuación…

Queridos amigos, les saludo con cariño y pido a Dios Nuestro Señor que siga bendiciendo su vida y su familia.

Continuamos con la historia de la Sierva de Dios Madre Eugenia de la Santísima Trinidad González Lafon; tercera parte.

 

  • Amor a la Santísima Virgen María.

La Sierva de Dios Madre Eugenia González Lafon, desde muy pequeña mostró un amor muy grande a Santísima Virgen María.

Tanto mostraba su amor a la Santísima Virgen que, aunque era como todos los niños, prefería rezar el Santo Rosario, antes que pasar el tiempo jugando con sus hermanos. Los sacaba de sus juegos para rezar con ellos el Santo Rosario.

También se dice que cuando querían conseguir algo de Ella, bastaba con que le nombraran, a la Santísima Virgen, para que inmediatamente hiciera lo que le pedían, tenía presentes todas las advocaciones marianas.

Creció en edad, como todas las jóvenes de su tiempo y se sabe que perteneció a la Asociación de Hijas de María en Monterrey. Asociación femenina que buscaba propagar la devoción a la Inmaculada Concepción. Todo esto hacía crecer en ella el amor y devoción a la Santísima Virgen María.

 

  • La virgen María y su vocación a la Vida Consagrada.

Eugenia joven La Sierva de Dios M. Eugenia González Lafon, a medida que va creciendo se va desarrollando también en ella el deseo de consagrar su vida a Dios y a la vez también descubre que en el camino a esta entrega ha de ser guiado por la Virgen María.

Transcurridos 18 años desde el día en el que hizo su Primera Comunión, momento en el que se sintió llamada a la Vida Consagrada, toma la decisión de ingresar como religiosa. La Sierva de Dios M. Eugenia dice en sus Escritos; “después de una lucha de dieciocho años más o menos, en contra de la idea de hacerme religiosa, a los treinta y uno de edad me resolví serlo, y entré en el Instituto de María Reparadora”[1]. Se decide por este Instituto precisamente por ser de María.

Contando con la autorización de sus padres inicia este maravilloso camino. Deja su país, su familia, su cultura y su estilo de vida.

Dejar todo esto no debió ser nada fácil, pero se lanza en el seguimiento de una nueva vida al lado de nuestro Señor Jesucristo que le llama, así es como empuña el arado para no volver atrás, para ir a la tierra que Dios le mostraría. Se lanza a través de las aguas del Atlántico, así como el pueblo de Israel cruzó el mar rojo, confiada en las manos maternales de la Santísima Virgen. En 1907 inicia su noviciado en Roma, bajo la advocación de la Virgen de la Luz.

Esta historia continuará…

 

Sigamos haciendo oración por su proceso de Beatificación y Canonización.

 

                             Hna. Amalia de San Pablo Guzmán Lezama

Vicepostuladora

[1] Historia de la Congregación; introducción, pag.1.