XXX ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL, CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA.

Seminario Conciliar de Querétaro, Qro. 19 de noviembre de 2018.

El domingo 19 de noviembre de 2018 siendo las 14:00 hrs, Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, IX Obispo de la Diócesis de Querétaro, Presidió la Celebración Eucarística dentro del marco de la XXX Asamblea Diocesana de Pastoral, que tuvo como cede el Seminario Conciliar de Querétaro, ubicado en la Col. Hércules, a la que asistieron los Consejos Parroquiales de los 12 Decanatos que pertenecen a la Diócesis de Querétaro,  Decanato de Santiago, Santa Ana, Santo Niño de la Salud, Ntra. Sra. de El Pueblito, Santa Rosa de Lima, San Miguel Arcángel, San Pedro Apóstol, Santa María, San Juan Bautista, Ntra. Señora de Soriano, Ntra. Sra. de los Remedios, y el Decanato de San Junipero Serra, de igual manera los Presidentes de las Comisiones Pbro. Víctor Manuel Avendaño Jiménez, Presidente de la Pastoral Social, Pbro. Jaime Gutiérrez Jiménez, de la Pastoral de Familia Juventud Laicos y Vida, Pbro. Lic. Rogelio Balderas Balderas, de la Pastoral Profética, Pbro. Miguel Zarazúa Vírula, de la Pastoral Litúrgica, Pbro. Jorge Ramírez Casas, Pastoral de Vocaciones y Ministerios, Pbro. Gustavo Licón Suárez, Pastoral de Comunicación, Pbro. Jesús Galvan Martínez, Pastoral de Dialogo Interreligioso y Comunión, así como los Párrocos y Vicarios, de cada una de las parroquias.

Concelebraron esta Santa Misa, Mons. Martín Lara Becerril, Vicario General, M.I. Cango Javier Martínez Osornio, Pbro. Rogelio Olvera Vargas, Vicario Episcopal de Pastoral, Pbro. Lic. Sacramento Arias Montoya y un gran numero de sacerdotes pertenecientes al clero Diocesano y que estuvieron presentes en esta Asambla.

En  momento de la Homilía Mons. Faustino, saludo a los presentes y comenzó, haciendo mención a la carta circular N. 24/2018 en la cual se da continuidad al proceso evangelizador en nuestra iglesia, inspirados por la acción renovadora del Espíritu, que nos impulsa a asumir nuestro Plan Diocesano de Pastoral. Nos recordó que  la Asamblea ha sido a lo largo de estos 30 años un acontecimiento eclesial fundamental como punto de llegada y punto de partida en el proceso evangelizador teniendo como principal característica la espiritualidad de la comunión,  un tema desafiante, de tal forma que cada uno  en el rol que desempeña en la misión asuma lo que nos corresponde teniendo siempre como referente la espiritualidad de la comunión, que significa una mirada del corazón sobre todo el misterio de la trinidad que habita en nosotros y cuya cruz ha de ser reconocida en el rostro de los hermanos que están a nuestros lado.

Nos invitó a no desfallecer nos señaló “la espiritualidad es un medio para consolidar nuestro proceso diocesano de evangelización, de tal manera que, si no hay espiritualidad, si no hay comunión y será muy difícil impulsar este plan, y se convertirá en una carga que lamentablemente nos desvié del camino.

Debemos cumplir la misión comprometedora, hacer de la iglesia la escuela lugar donde se viva y donde se enseñe el misterio del amor y para lograrlo nos propone:  1.- La oración “Pidan y se les dará” sin oración toda misión pastoral corre el riesgo de quedase vacía.

A la evangelización la alimenta la oración y la oración es el dialogo con Dios (San Juan Pablo II) “si verdaderamente hemos contemplado el rostro de Cristo, nuestra programación pastoral se inspirará en el mandamiento nuevo -Que como yo lo he amado ustedes se amen los unos a los otros- “

2.- Sinodalidad que es caminar juntos, es el camino de la iglesia a proseguir, caminar juntos laicos, consagrados, sacerdotes, pastores, obispos un caminar escuchándonos unos a otros.

La sinodalidad es un método por el cual la iglesia puede afrontar antiguos y nuevos desafíos en el cual puede dialogar es el camino al discernimiento.

3.- Ser iglesia de la Escucha, más que oír escucharnos unos a otros, para saber que es lo que el Espíritu dice a la iglesia “pidan el Don de la escucha regalo de Dios “(Papa Francisco)

4.-Misión para acompañar en los procesos de discernimiento comunitario, para interpretar los signos de los tiempos a la luz de la fe, bajo el signo del Espíritu y la colaboración de los miembros de la comunidad, misión permanente, Misión joven,  concorde con el corazón del evangelio.

Que todo el pueblo alabe al Señor, salir a escuchar, dejarse interpelar, discernir, testimoniar.

Durante la celebración Mons. Faustino dio la bendición a las doce cruces que serán repartidas en los doce decanatos para que continúen con la misión, comprometiéndose de esta manera a seguir caminando con Cristo y mostrar el rostro joven de la iglesia a otros jóvenes y adolescentes de la diócesis y a dar testimonio que Cristo vive y así seguir construyendo la civilización del amor.

Al terminar la celebración Mons. Faustino impartió la bendición, para que estos trabajos tengan frutos en abundancia.