TOMA DE POSESIÓN DE LA PARROQUIA SAN MIGUEL ARCÁNGEL, HUIMILPAN, PBRO. JOSÉ MANUEL GARCÍA MORENO.

| junio 28, 2018

Reforma # 157, Huimilpan, Centro, Qro. 25 de Junio de 2018.

La tarde del día 25 de Junio de 2018, la comunidad parroquial de San Miguel Arcángel, participó en la Solemne Celebración, de la Toma de Posesión del Pbro. Manuel García Moreno, como nuevo Párroco, la Santa Misa, fue presidida por Mons. Faustino Armendáriz Reséndiz, IX Obispo de Querétaro,  concelebraron los Pbros. que prestan su servicio Pastoral en el Decanato de Santa María, Amealco, los Padres Formadores del Seminario Conciliar Diocesano, participaron además, miembros  de la Vida Consagrada,  un nutrido grupo de Seminaristas, Fieles parroquianos y una pequeña comunidad de la parroquia de la Sagrada Familia, que  asistió para estar con el Padre Manuel en este día.

 Dado que, “La entrega de la Parroquia es un acto Jurídico-Litúrgico que manifiesta visiblemente la aceptación de la encomienda por parte del Presbítero elegido para desempeñar dichas funciones. Por medio de este rito, la comunidad acogió con alegría la llegada de su nuevo Párroco, puesto para el bien de todos y celebró la presencia de Cristo, Buen Pastor… (cfr. Mt 24, 45)”.

Mons. Faustino,  hizo entrega  de los Lugares Litúrgicos al nuevo Sr. Cura. Le entrego “La Puerta de la Iglesia,  El Campanario, El Bautisterio,  La Sede Penitencial,  Las Llaves del Sagrario,   el nuevo Párroco se Revistió con la Casulla  y el Pastor Diocesano le entrego la Sede Presidencial, el Pbro. Manuel,  Beso el Altar, y la asamblea estalló en un fuerte aplauso.   De este modo  concluyó el Rito de Toma de Posesión; y la celebración prosiguió de manera habitual.

Así mismo, en un gesto de comunión, el anterior Párroco,  Pbro. Liborio Abel Cabello Durán,  participó  de esta liturgia donde  también recibió de parte del pueblo que guio con caridad, un gesto de gratitud y cariño y  entregó como servicio prudente, los frutos de su trabajo a su Sucesor. Antes de la bendición el  Pbro. Manuel, dirigió un mensaje de agradecimiento, y expresó:

Gracias a Dios y gracias a todos ustedes por su presencia, a mis hermanos sacerdotes, seminaristas, demás personas de la vida consagrada y todos ustedes fieles de esta parroquia,  y una pequeña comunidad de la parroquia de la Sagrada Familia que han venido a estar conmigo en este día, su presencia  la de todos me confirma y me ratifica que la obra de Dios siempre se realiza en la comunidad y se realiza en la comunión, la obra de Dios nunca se da de manera solitaria y aislada, siempre en la comunidad y siempre en la comunión, gracias, gracias por estar, en primer lugar.

En segundo lugar, reconozco que todo esto es obra de Dios y de la Providencia Divina, Dios tiene sus tiempos, el precisa el momento de la historia para hacer su obra, ahora dispuesto que esto sea así, yo reconozco plenamente y de manera contundente que esto es la obra de Dios, yo estoy aquí porque el Sr. Obispo, me ha movido, pero a él,  estoy seguro,  lo movió Dios;  para que me mueva a mí, esa es mi convicción más profunda y nada escapa al plan providente de Dios.

En tercer lugar quiero decir que me esforzare como dice la oración final, “me comprometeré a gastar mi vida por la salvación de todos los presentes y  los que posteriormente se presenten conmigo”, no tiene otra razón de ser la vida de un sacerdote,  y en este caso la mía, que gastarse por la salvación, esto significa hacer la voluntad de Dios y como perfectamente nos dice San Juan, “la voluntad de Dios consiste en que tengamos vida y la tengamos en abundancia”.

En cuarto lugar, solo diré cinco cosas, llego a una comunidad parroquial donde hay gente buena, estoy completamente seguro, gente buena, gente inteligente, gente trabajadora, y si me ven, no estoy agobiado, justo por eso.

 Primero: Porque, es obra de Dios.  Y segundo: Porque,las cosas las van hacer ustedes.   Es decir, yo haré unas poquitas. Así, como Dios mueve al Obispo, el Obispo mueve al Sacerdote, el Sacerdote mueve a su comunidad y todos nos ponemos en movimiento. Este es el modo, como el Espíritu Santo actúa, pone en movimiento.

 Me queda claro lo que el Sr. Obispo, ha dicho en su homilía; “tres cosas esenciales, una parroquia donde la Sagrada Escritura éste en el centro y junto a ese centro,  está la Santa Eucaristía y junto a ella está la Virgen María”

Entonces ¿de qué preocuparnos?, vamos a trabajar para que Dios haga florecer su Reino, y digo vamos,  en plural, para que Dios haga su obra y florezca el Reino de Jesucristo, pues hay que trabajar para seguir con esta historia.

Esta parroquia, si yo no tengo malos datos, fue Erigida como parroquia en 1940 y desde entonces para acá, ha habido una serie de párrocos, yo solamente recuerdo,  vagos recuerdos del padre Edmundo Varela, que algunos de ustedes conocieron, después siguió el Padre Javier, el Padre Alejandro, el Padre Juvenal, el Padre Abel. Yo, por no sé cuánto tiempo y lo que venga es la historia que Dios va tejiendo. Lo que les voy a decir, después, me esperan y a lo largo del tiempo se los digo, muchas gracias y que Dios se los pague.

Y la quinta cosa, es que todos nos quedemos a comer”. Concluyó.

Fuente: Equipo de Comunicaciones, Decanato Santa María, Amealco.

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