RETIRO POR LA ESPIRITUALIDAD DE COMUNIÓN DIOCESANA, Xaire María.

| diciembre 4, 2017

Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, 3 de diciembre 2017. Querétaro, Qro.

El día 3 de Diciembre de 2017, Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de la Diócesis de Querétaro, presidió la celebración Eucarística, en el retiro por la Espiritualidad de Comunión Diocesana, mismo que tuvo como cede el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, ubicado en Av. Constituyentes esquina Sierra de Zimapán, Querétaro, Qro. con el lema: “Amémonos unos a otros porque el amor viene de Dios”, concelebraron esta Santa Misa el Pbro. Rogelio Olvera Vargas y el Pbro. Salvador Manuel González Magaña SNSJ, en su homilía Mons. Faustino les compartió diciendo:

“De nuestra vida cristiana como es la Eucaristía, desde donde es posible tener la motivación profunda,  pero  también que es fuente de nuestra comunión,  creo que sí tenemos a Cristo por cabeza nosotros tenemos el grande desafío de estar unidos y qué más que la Eucaristía nos une y nos reúne,  porque cuando se está en gracia de Dios es precisamente la Eucaristía que nos jala a hacer esta línea para acercarnos unidos en la gracia de Dios,  alimentados del cuerpo y de la Sangre de Cristo.

Creo que al inicio del adviento nuestro retiró viene bien este momento,  el cual tenemos la oportunidad de detenernos en el camino,  por eso aprecio este encuentro que Xaire a organizado y donde el padre Salvador ha estado presente, nuestro Vicario de Pastoral  el padre Rogelio y quienes les han atendido espiritualmente,  también con sus intenciones en estos días y es importante subrayó porque inicia un tiempo especial un tiempo litúrgico en el cual tenemos que convertirnos,  como decimos coloquialmente es decir desde una vista espiritual, desde nuestra vida cristiana es importante detenernos reflexionar qué es lo que en este momento de mi vida El Señor me quiere dar,  El Señor quiere poner en mis manos para que lo sigan administrando como es el evangelio y estar preparados para cualquier momento en el que él nos quiera pedir cuenta.

Si a nosotros nos preguntarán estás preparado para que el Señor hoy, quién sabe qué mano le mostraremos al Señor manos llenas de grandes frutos,  manos con frutos regulares, o quizá manos vacías,  por eso adviento nos hace detenernos;  el Papa en esta mañana al intervenir en el Ángelus,  en el que se cogragan tantos fieles en la tarea de velar y estar atentos y estar atentos es decir,  escuchar cualquier duda que nos desubique,  que nos haga distraernos por cosas vanas y superficiales,  de lo esencial por eso el estar atentos,  a qué es lo que quiere Dios que es lo que quiere Dios para mi vida y en este estar atentos tener los ojos abiertos,  tener los ojos abiertos porque sólo así se puede percibir la luz y la luz de Dios.

Cuando San Pablo en el capítulo 13 de la carta a los Romanos nos invita a despojarnos de las obras de las tinieblas y vestirnos de las obras de la luz quiere decir vestirnos de todo aquello que es de Dios, nuestras manos de luz del mundo y sal de la tierra que gran responsabilidad ojalá que este encuentro en ese estar atentos estemos atentos también a las necesidades de la iglesia y la gran necesidad que tiene la iglesia en el mundo puedes contribuir dando a los demás, y en ello es precisamente compartir tu experiencia de Dios,  es la misa al consolidar precisamente no solamente el concepto sino la realidad de mi relación con la Eucaristía y hacer la fuente de comunión y fuente de reconciliación también tendré que hacer la fuente para la misión.

Creo que un cristiano que está atento, es un cristiano que se alimenta de la Eucaristía,  un cristiano que pretende vivir en comunión no se puede quedar ahí tiene que compartir lo que vive y eso solamente con una orientación de la vida personal y de la vida en mi comunidad y de la comunidad orientación decididamente misionera, pero el Papa también nos habla de estar atentos, velen porque hay que estar despierto de día y de noche,  cuando en la Biblia se habla de noche se habla del mundo y hablar del mundo significa que todo aquel que de alguna manera nos atrae y nos aleja de esa relación con Dios.

El papa en muchos momentos nos hablado  de la mundalisación,  es decir de estar atentos a las cosas del mundo,  de hecho cuando en La Alegría del Evangelio,  se  nos narra un documento que nos ha regalado en el último capítulo nos dice que:  “seamos evangelizadores del espíritu,  con el espíritu”, hermanos velar significa también estar atentos ante Dios mismo y solamente podemos estar atentos a lo que Dios dice cuando nos detenemos y le damos un espacio a Dios y eso es fácil cuando se transforma en oración,  en un diálogo con El, y valdría la pena que después de este encuentro también nos preguntáramos qué tanto le doy de tiempo a Dios especialmente delante del Sagrario 5 minutos 10 minutos media hora 1 hora? que es lo que yo le garantizo a Dios,  ¿puedo estar delante de él para dialogar con él?, porque no es fácil, no hay tiempo para la oración,  el tiempo hay que darle términos.

Algunos quizás en la noche,  a veces en la mañana a veces en aquellos momentos en los cuales con toda la disponibilidad de es estar atentos y desvelarse o estar vigilante,  nosotros  pongamos en esa relación con Dios,  atentos, pero también oración es  tener los ojos bien abiertos para mirar la luz de Dios,  también el tiempo de oración en este tiempo lo aprovechemos y para hacer propósitos,  pero sobre todo para ir traduciendo todos sus buenos deseos que tenemos de vivir este estas cuatro semanas para encontrarnos con Cristo que se hace presente en el nacimiento,  y donde nosotros podemos descubrir y re-valorar esa salvación que nos ha venido a traer el hijo de Dios.

Que el Adviento lo vivamos todos los días,  que el adviento sea ese momento en que  estoy en la celebración de la misa, que mi advierto sea también ese momento en que traduzco mi fe en buenas obras,  que mi adviento  sea una esfera permanente de esa relación con Dios,  dejemos que ese Jesús que ya puede vivir en mí lo pueda celebrar esta navidad, pero preparémonos de todo corazón, preparemos nuestro corazón personal y la mejor ruta  es haciendo fila para purificar nuestro corazón,  haciendo fila para alimentarlos de Señor en la Eucaristía fuente de reconciliación,  de comunión y de misión.

Que la Santísima Virgen María,  nos acompañe y que nosotros nos dejemos acompañar en este tiempo de adviento por María,  que lo único que quiere es que nosotros vivamos la experiencia del encuentro con su hijo Jesucristo decimos Amén.

Al terminar Mons. les dio su bendición a todos los presentes, y les deseo buen regreso a sus hogares.

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