RECEPCIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y BENDICIÓN DE LA CAPILLA DEL SANTÍSIMO, Com. La providencia

La Providencia, Saldarriaga, el Marques, Qro. 4 de Febrero de 2018.

 

En punto de las 12:00 hrs. del día 4 de febrero de 2018, en la glorieta de la entrada a la comunidad de la Providencia, perteneciente a la Parroquia San Pedro Apóstol, La Cañada, ubicad en el municipio del Marques, una gran cantidad de fieles acompañados del Sr. Cura Pbro., Sergio Martínez Duarte y del Sr, Vicario, Pbro., Carlos Alberto Estada Mejorad, en medio de un ambiente festivo recibieron a Mons., Faustino Armendáriz Jiménez, Obispo de Querétaro, quien visitó esta comunidad  para presidir la Sagrada Eucaristía  en la que realizó la bendición del Sagrario y  la capilla del Santísimo Sacramento.

 En  la homilía el Sr, Obispo, se unió a la Acción de Gracias de esta comunidad con estas palabras: “Hoy estamos agradecidos con Dios y lo recordamos de manera puntal porque Jesús se queda en el Sagrario  de esta comunidad, él ha querido estar cerca de nosotros y no solamente como lo hemos escuchado en el evangelio sino a través de sus Apóstoles como también se nos ha descrito con respeto al Apóstol San Pablo, y  ahora recordando toda la historia de la iglesia Jesús nos muestra su amor, quedándose en la Sagrada Hostia y ahí está en el Sagrario , sin duda que este es un momento histórico para esta comunidad porque tener a Jesús es un privilegio,  porque Jesús se constituye en su Sagrario  en el centro  de todo el “Que hacer y Ser de la Comunidad”. Y añadió:

Tengan la seguridad de que la presencia  de Jesús cambia las cosas sin dudar, no solo cambia las cosas,  sino que en la medida que ustedes difundan , propaguen , impulsen, el  amor a la Eucaristía  en  esa mediad Jesús ira siendo cada vez más amado, cuando Jesús es amado, cura los corazones de las personas, de las familias  y se transforman y eso tiene que incidir por fuerza en una sociedad que  necesita de paz, que necesita de amor,  que necesita de justicia,  que necesita de Dios”.

A continuación  les compartimos el texto de la homilía completa:

Muy queridos hermanos agradezco las muestras de cariño en esta recepción que nos han hecho en una simbólica procesión que refleja el caminar del pueblo de Dios con sus Pastores, con Jesucristo y la santísima virgen María. Agradezco la presencia del Sr. Cura de la Parroquia de San Pedro Apóstol, La Cañada, Pbro. Sergio Martínez Duarte al Sr. Vicario Pbro. Carlos Alberto Estrada Mejorada, a cada uno de ustedes Agentes de Pastoral, de esta comunidad parroquial.

Hoy estamos agradecidos con Dios y lo recordamos de manera puntal porque Jesús se queda en el Sagrario  de esta comunidad, él ha querido estar cerca de nosotros y no solamente como lo hemos escuchado en el evangelio sino a través de sus Apóstoles como también se nos ha descrito con respeto al Apóstol San Pablo, y  ahora recordando toda la historia de la iglesia Jesús nos muestra su amor, quedándose en la Sagrada Hostia y ahí está en el Sagrario , sin duda que este es un momento histórico para esta comunidad porque tener a Jesús es un privilegio  porque Jesús se constituye en su Sagrario , en el centro  de todo el quehacer y ser de la Comunidad.

Yo creo que a ninguno de nosotros nos gusta estar solos, nos gusta interactuar platicar dialogar con el otro, Jesús se queda con ustedes, comprometido con la comunidad pero también ustedes han iniciado ya la Cofradía de Santísimo Sacramento, con 46 integrantes, se necesitan muchos más para cubrir todos los días del mes; sin embargo es el inicio  de una  expresión de amor a la Eucaristía, de una manifestación de fe a Jesús  Eucaristía.

Tengan la seguridad de que la presencia  de Jesús cambia las cosas sin dudar, no solo cambia las cosa sino que en la medida que ustedes difundan, propaguen, impulsen, el  amor a la Eucaristía  en  esa mediad Jesús ira siendo cada vez más amado, cuando Jesús es amado, cura los corazones de las personas,  de las familias  y se transforman  y eso tiene que incidir por fuerza en una sociedad que  necesita de paz, que necesita de amor,  que necesita de justicia,  que necesita de Dios.

Hoy san Pablo quiere enseñarnos ese valor de estar con Jesús, cuando él llega a decir que para eso está,  para evangelizar, e incluso llega a proclamar “Hay de mí, si no evangelizo”  o sea, “no soy nada, ni nadie, si no predico el evangelio”, porque la  vocación de todo bautizado como lo fue la de san Pablo, fue evangelizar, y ¿Cómo surge este ímpetu y esta pasión por evangelizar? ¿Por qué la tenemos? O,  a lo mejor ¿porque no la tenemos? A san Pablo le inicia esta pasión por Jesús cuando se encuentra con Jesús, cuando conoce a Jesús.

Quien conoce a Jesús,  habla de Jesús, habla de su amor, habla de lo que ha hecho en la historia de cada uno personalmente y esto es el “kerigma” proclama el Kerigma, proclama el amor de Dios en tu vida y esto es ser Misionero, y  solo basta recordar cómo en varias ocasiones  se nos narra la conversión de San Pablo Y nos lo  narra porque él amaba este momento, quería compartírselo a los demás y quería decirles como le había cambiado el Señor de perseguidor de Cristianos a evangelizador de todos aquellos que no conocían  a Dios,  de todos aquéllos que anhelaban la Salvación,  a todos los paganos.

Hermanos como en tiempos de san Pablo , hay mucho que hacer, sobre todo al interior de nuestra iglesia católica, de tal manera que nosotros tendríamos que decir , “hay de mi , si no evangelizo” para eso fui bautizado , para compartir mi experiencia de fe, mi experiencia de Dios , mi experiencia de poder alimentarnos de Jesús. ¿Cómo hacerlo? Jesús mismo hoy nos lo describe en el evangelio; lo que hacía Jesús es asistir a donde estaba la necesidad, ir a donde estaba el hermano que necesitaba ser tomado de la mano, que necesitaba se liberado de aquellos espíritus inmundos, el acudía a donde estaban los enfermos, pero al mismo tiempo  acudían a Jesús todos aquellos que necesitaban de él.

Hermanos, la historia se repitió hoy, todos acudimos a Dios  cuando necesitamos algo, pero ahora se tiene que repetir la historia haciendo algo por Dios ¿Cuantas bendiciones has recibido tú, Joven, adulto, anciano, mayor en tu vida? -Yo creo que muchas. Eso es lo que hay que proclamar, eso es lo que hay que decir, eso es lo que marca la diferencia de una comunidad diferente, de una comunidad activa, como lo veo que son ustedes.

Que el amor de Dios se siga proclamando y que este estilo de vida de Jesús lo logremos seguir imitando, Jesús va a la casa de la suegra de Pedro;  y ahí – no le dice-  resígnate, así te toco vivir, así te vas a quedar, tienes que aguantarte. ¡No! Lo que hace Jesús es dejar huella, lo que hace Jesús es involucrarse en la vida de aquella mujer. Lo que hace Jesús es hacer algo por ella, y si Jesús podía sanarla, ¡Jesús la Sana! ¿Cuál es la reacción de aquella mujer? -No fue decirle gracias, y olvidarse de Jesús-  lo que hace aquella mujer es: “Se levantó y de puso a servirle” esa tendría que ser nuestra reacción agradecida con Dios, por tanto que ha hecho por nosotros.

Hermanos,  este mismo Dios, es el mismo Jesús, lo tendrán ustedes en el Sagrario de esta comunidad, no lo dejen solo, porque él no les deja solos a ustedes, porque él les sana de sus enfermedades y sobre todo les cura el alma a través de la Reconciliación o confesión Sacramental, pero el Señor también hace reparar nuestras fuerzas cuando lo necesitamos con el alimento de la Eucaristía.

Que esta comunidad sea una comunidad Eucarística, una comunidad de fe, donde se adore al Señor, donde se note que Jesús el Señor está presente, porque ahí están ustedes interesados en la oración ante el Sagrario.

Enseñen a los niños a amar a Jesús en el Sagrario, enseñen a sus hijos a visitar al Santísimo,  enseñen a sus hijos a hacer oración delante del Santísimo en el Sagrario.

Que el Señor siga bendiciendo en esta nueva etapa a esta comunidad en la que se quedara Jesús Eucaristía en el Sagrario y que siga creciendo la Cofradía del Santísimo Sacramento, que ya fue bendecida por el Señor Cura, que Dios bendiga a esta comunidad y que Jesús Eucaristía que se queda con ustedes les proteja.

Pedimos también la intercesión de Nuestra Madre, la Santísima Virgen María de los Dolores de Soriano, que ella interceda por todos ustedes y que bendiga nuestra Diócesis. Que así,  Sea.