DECRETO DE PROMULGACIÓN DEL PLAN DIOCESANO DE PASTORAL CUARTA ETAPA (2017-2025) DE LA DIÓCESIS DE QUERÉTARO.

| febrero 10, 2017

Prot. 3/2017

DECRETO DE PROMULGACIÓN DEL PLAN DIOCESANO DE PASTORAL CUARTA ETAPA

(2017-2025)  DE LA DIÓCESIS DE QUERÉTARO

 

Faustino Armendáriz Jiménez,

por la gracia de Dios y de la Sede Apostólica,

IX Obispo de Querétaro.

A los hermanos presbíteros y diáconos,

a los miembros de la vida consagrada,
a los miembros de los consejos parroquiales de pastoral,
a todos los miembros de los diferentes movimientos y asociaciones laicales,
a los hombres y mujeres de buena voluntad que peregrinan en la Diócesis de Querétaro:

 

«Que la gracia, la paz y la misericordia de Dios nuestro Padre, abunden en ustedes» (cf. 1 Pe 1).

 

  1. Después de concluir el año 2016 en el cual —pastores y laicos— nos hemos dado a la tarea de evaluar la Tercera Etapa (2010 – 2016) del Plan Diocesano de Pastoral y de discernir y reprogramar nuestro proceso evangelizador para los próximos años (2017 – 2025) en esta diócesis, interpelados por la realidad e iluminados por la Palabra de Dios, el Magisterio de la Iglesia y de modo providencial el Gran Jubileo Extraordinario de la Misericordia,  llegamos a este momento de gracia que nos permite asumir con conciencia pastoral los desafíos y prioridades pastorales que nos apremian y nos comprometen especialmente con la persona, la familia y la comunidad, para ser en el mundo una «Iglesia de puertas abiertas y en salida misionera».
  1. Somos conscientes que necesitamos ser protagonistas en esta nueva etapa de la historia, a partir del renovado encuentro personal con el Señor, en su palabra y en la vida de la gracia; «Evangelizadores con Espíritu», capaces de trasmitir nuestro testimonio de fe, especialmente con alegría misionera, con esperanza trasformadora y con caridad misericordiosa. La evangelización obedece al mandato misionero de Jesús: «vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo lo que les he mandado» (Mt 28,19-20). «Hoy en este ‘vayan’ de Jesús, están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia, y todos somos llamados a esta nueva ‘salida’ misionera. Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio» (cf. EG, 20).
  • Esto supone en nosotros la ‘conversión personal y pastoral’ y la decidida ‘opción misionera’, capaces de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en cause para la evangelización. En este sentido, es fundamental que para que esto llegue a ser una realidad, todos —pastores y fieles—necesitamos asumir una perenne renovación espiritual que hunda sus raíces en el corazón y en la misericordia del Padre que nos amó hasta el extremo (cf. Jn 13, 1). En realidad, no es suficiente una «formación permanente», se necesita también y, sobre todo, «una conversión y una purificación permanente». Sin un «cambio de mentalidad» el esfuerzo funcional sería inútil  (cf. Francisco, Discurso a los integrantes de la Curia Romana, 22.12.2016).
  1. La Parroquia, al ser «presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y la celebración… comunidad de comunidades» (cf. EG, 28), de la misma manera deberá entrar en un continuo proceso decidido de discernimiento, purificación y reforma para que el impulso misionero sea cada vez más intenso, generoso y fecundo. Es «desde la parroquia donde hay que anunciar lo que Jesucristo ‘hizo y enseñó’ (Hch 1, 1) mientras estuvo con nosotros. Su persona y su obra son la buena noticia de salvación anunciada por los ministros y testigos de la Palabra que el Espíritu suscita e inspira» (DA, 172); en este sentido es fundamental que todas las demás instituciones eclesiales, comunidades de base y pequeñas comunidades, movimientos y otras formas de asociación, no pierdan el contacto con esa realidad tan rica de la parroquia del lugar, y que se integren gustosamente en la pastoral orgánica de la Iglesia particular (cf. EG, 29).
  1. Quienes integramos la Iglesia que peregrina en Querétaro no queremos excluirnos ni marginarnos del proyecto de salvación que Dios ha queridos para todos los hombres; queremos, por el contrario, un renovado pentecostés que nos libere de los miedos de vivir encerrados y de las ataduras que nos impidan ser testigos alegres y comprometidos con el Señor. Somos conscientes que es tiempo de mirar hacia adelante y de comprender cómo seguir viviendo con fidelidad, alegría y entusiasmo la riqueza de la misericordia divina. «Nuestras comunidades continuarán con vitalidad y dinamismo la obra de la nueva evangelización en la medida en que la ‘conversión pastoral’, que estamos llamados a vivir, se plasme cada día, gracias a la fuerza renovadora de la misericordia. No limitemos su acción; no hagamos entristecer al Espíritu, que siempre indica nuevos senderos para recorrer y llevar a todos el Evangelio que salva» (Francisco, Carta apostólica Misericordia et misera, 5). Por lo tanto, no podemos renunciar a vivir y dejarnos conducir por el Plan Diocesano de Pastoral, que manifiesta de manera clara la voz de Dios, en este momento de la historia.
  1. El Plan Diocesano de Pastoral es fruto del trabajo incansable de muchos de ustedes, del encuentro y de la participación de tantos fieles laicos, hermanos y hermanas de la vida consagrada, de los diáconos, sacerdotes y del Obispo. Hemos querido ser dóciles a la inspiración del Espíritu Santo, quien  sin duda guía el caminar de nuestra Iglesia diocesana. Él es quien nos pone en el camino de la Misión Continental. Durante estos cinco años que he recorrido la diócesis en Visita Pastoral y de manera especial en las Asambleas Decanales, he sido testigo del esfuerzo incansable que todos ustedes hacen, para concretar juntos el valioso contenido de este Plan Diocesano de Pastoral en clave de misión.
  • Les ofrezco este instrumento inspirador que resume la realidad de nuestra geografía diocesana, el cual afronta los desafíos con claras líneas de acción, que serán luz en nuestro camino como Iglesia Particular. Les pido incluirse a todos, vinculándose en este camino pastoral, impulsando la misión permanente  con esperanza, es decir, sabiendo que hay una ruta a seguir bajo la acción y guía del Espíritu Santo. Asumamos el reto de san Pablo: «Ay de mi si no evangelizo» (1 Cor 9, 16).
  • En virtud de lo anterior, por las presentes letras:

APRUEBO Y PROMULGO EL PRESENTE DOCUMENTO COMO PLAN DE PASTORAL EN SU CUARTA ETAPA (2017-2025), PARA LA DIÓCESIS DE QUERÉTARO. ASI MISMO, DISPONGO QUE SE PUBLIQUE Y SEA APLICADO EN TODO EL TERRITORIO DIOCESANO.

  1. La clave hermenéutica de esta nueva etapa es el paradigma de ser una «Iglesia de puertas abiertas y en salida misionera», pues como el Papa Francisco nos lo señala de manera categórica: La actividad misionera «representa aún hoy día el mayor desafío para la Iglesia» y «la causa misionera debe ser la primera» (EG, 15). «La Misión es una tarea pendiente» (cf. LS, 3). «Redescubrir que la Iglesia es misión es fundamental para su futuro, porque sólo el ‘entusiasmo’, el ‘estupor convencido’ de los evangelizadores tiene la fuerza de arrastre»  (cf. Francisco, Discurso en el encuentro con los obispos de México, catedral metropolitana, 13.02.2016).
  1. El presente Decreto entrará en vigor el día 7 de febrero del año Señor 2017, en el XXVI Aniversario de los Consejos Parroquiales de Pastoral. Con la promulgación del Plan Diocesano de Pastoral se garantiza con respeto la continuidad del trabajo pastoral realizado desde sus inicios hasta el momento presente, por lo que, todos los agentes de pastoral, las personas y las instituciones que colaboran dentro de la Diócesis, deberán hacer suyo y apoyar en espíritu de comunión, desde los ámbitos propios de sus apostolados, el contenido del Plan Diocesano de Pastoral, nada nos exime de su obligatoriedad y más bien nos anima a una mayor creatividad y compromiso pastoral.
  1. Encomiendo este Plan Diocesano de Pastoral a la maternal intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, patrona de la Diócesis de Querétaro, para que todos en esta Diócesis, hagamos nuestros sus contenidos y directrices, transitando los caminos de la evangelización y se anunciando con alegría el Evangelio.

Dado en la sede del palacio episcopal, en la ciudad de Santiago de Querétaro, Qro., a los cinco días  del mes febrero del año del Señor 2017. Fiesta de San Felipe de Jesús.

 

+ Faustino Armendáriz Jiménez

Obispo de Querétaro

 

Pbro. Dr. Jorge Hernández Nieto

Canciller

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