CLAUSURA DE CURSO DEL “Instituto Diocesano de Estudios Para la Familia», (IDEFAM), San Juan del Rio.

San Juan del Rio, Qro. a 20 de agosto de 2017.

 

El día 28 de Agosto  de 2017, en la Parroquia Santa María de Guadalupe,  ubicada en Calle Benito Juárez esq. Manuel Ávila Camacho, Col. Banthí, San Juan del Río, Qro.   Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, presidió la Sagrada Eucaristía, en la cual 52 alumnos terminaron sus estudios en el “Instituto Diocesano de Estudios Para la Familia», (IDEFAM), por lo cual se llevo a cabo la Acción de Gracias, por este gran logro en su formación y para impulsar los valores cristianos en las familias  de nuestra Diócesis.  Al inicio Mons. Faustino,  les dijo:

 “Este Domingo día del Señor, elevamos nuestra acción de gracias, especialmente oramos por esta comunidad de San Juan del Río, por sus familias y por quienes han egresado de la realización de sus estudios del Instituto Diocesano de Estudios para la Familia.

Ciertamente vienen a impulsar la pastoral familiar y a fortalecerla para poder llegar al trabajo de campo que es la parroquia, donde necesitamos laicos con una formación sólida que haga posible que nuestras familias conozca más todo ese caminar desafiante de la vida familiar enmarcado de todo aquello que el evangelio nos pide.

Pidamos al Señor,  para que sigan siendo testigos del Evangelio en medio de sus comunidades. Reconociendo que necesitamos de Dios  su perdón y de su misericordia”.

Homilía: “Saludo a esta comunidad de San Juan del Río, presidida por su pastor el Señor Cura Javier  y hoy con nosotros está el padre Jaime Gutiérrez, que coordina la Comisión Diocesana de Familia Juventud Adolescentes Laicos y Vida,  que a lo largo del tiempo ha venido realizando esfuerzos, difundiendo el evangelio de la familia, el evangelio de la vida entre los jóvenes entre los adolescentes.

Hoy felicitamos, a quién son el fruto de este esfuerzo de formación de esta comisión y que  egresan del Instituto Diocesano de Estudios para la Familia,  quiero que camino de la iglesia que es este la formación especialmente insistiendo en la formación de los laicos,  que a lo ancho y largo de nuestro territorio eclesial en México hemos estado insistiendo, a través de los movimientos y de las instancias laicales para realmente impulsar la profundización de la formación de quienes tienen el protagonismo de estos momentos de la iglesia.

En las iglesias particulares y en las parroquias es donde al final de cuentas se realiza este trabajo de campo, tan importante en el visiteo misionero de las familias en la atención de la pastoral familiar, adecuada que nunca se tendrá que reducir a unos grupos de Pastoral,  sino que ambiciosamente en el sentido tendrá que realizarse como una orientación misionera, es decir ir por las familias más alejadas.

Porque todo esto es un proyecto de Dios, es un proyecto de salvación y quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad y San Pablo lo entendió muy bien, por eso quería provocar entre aquellos que el caminaba en la comunidad es precisamente la sensibilización para que ellos experimentarán la salvación de Jesucristo,  sin embargo Dios con nosotros  así  como a San Pablo nos dejó esa tarea que es todo un desafío desde el siglo VIII a.c.

En el profeta Isaías,  se nos dice, que es lo que hay que hacer, que   impulsar y el derecho a erradicar la injusticia, para que la salvación de Dios llegué a la humanidad y allí nosotros tenemos una gran tarea, así ustedes laicos tienen un gran reto nadie puede dar lo que no tiene,  por eso la formación cada vez más profunda y más sólida es importante en las parroquias se hace el esfuerzo importante pero no basta tenemos que abrir  como iglesia en salida,  las puertas de par en par la formación a los laicos, en una formación sería como en el caso de ustedes que desde la ciencia conozcan el caminar de la familia y ahora el seguimiento que tendrán fortalezca y consolide su espiritualidad para atenderlas de manera integral como nos lo piden el Plan Diocesano de Pastoral.

Cincuenta y dos nuevos egresados de este Instituto Diocesano, a lo largo de todo este tiempo, desde enero hasta julio con una formación constante y permanente que tiene que continuar y todo esto en función de la colaboración de los apóstoles de Jesús como discípulos suyos para contribuir en la implantación del Reino de Dios de nuestro territorio diocesano y para la salvación de nosotros.

Creo que este tiene que ser el objetivo de todo aquel que se ha enviado, de todo aquel que quiera anunciar el evangelio de la familia de todo aquel que se forme, porque nadie puede recibir conocimientos o una espiritualidad para su persona, sino que tenemos que ser vehículos para llevar todos esos conocimientos y todo esta vida del espíritu a los demás, el Papa Francisco hace un llamado a los misioneros en el espíritu, para que realmente nos dejemos conducir con él, para que nos llenemos de él para que los discípulos con audacia vayamos a los cuatro puntos cardinales, no se puede de otra manera, no podemos quedarnos inscritos en nuestro comunidad para realizar una Pastoral Familiar, solamente ahí, hay muchas comunidades que nos esperan y hoy Jesús nos pone la muestra.

Jesús rebasa el territorio de Israel, a donde había sido enviado para salvar a las ovejas descarriadas de Israel y Él, se hace encontradizo de aquella mujer Cananea,  que en teoría no estaba destinada a la salvación de Jesús, sin embargo la fe de la mujer le hace ver a Jesús que también los perritos necesitan comer las migajas que caen de la mesa,  con esto ella expresa y confiesa su fe, y hace suya la salvación de Jesús,  que estaba abierta a dejarse transformar por el Señor,  no es casual  que esta mujer haya encontrado a Jesús, no es casual que Jesús se haya introducido en aquellos territorios pagamos de Tiro y Sidón,  esa es la voluntad de Dios.

Cómo nos decía San Pablo, cómo se profetizaba a través  del libro de Isaías, la salvación de Dios es para todo el que sabe, a pesar de que algunos no quieren recibirla,  a pesar de que algunos se obtienen en seguir implementando la injusticia, incluso de manera institucional a pesar de que algunos sean tercos en seguir votando en contra de la vida y a favor del aborto en que se quiera incluso de manera sistemática en el mundo no solamente en México, destruir la familia y no sembrar los valores de la familia natural,  conformada por el hombre y la mujer y los hijos. Tenemos que ir más allá de aquellos lugares en los cuales nos sentimos cómodos para hablar de Dios, tenemos que penetrar en esos espacios, donde la presencia del laico asume el desafío.

Hermanos laicos, tienen que entrar en territorio de Tiro y de Sidón, a esos territorios donde no son bienvenidos, a esos territorios  donde Jesús estorba, donde Dios no es recibido con los brazos abiertos, a esos territorios de cultura de muerte y a esos corazones que son las verdaderas ovejas descarriadas de Israel; todos necesitamos de la misericordia de Dios, pero Jesús nos pone hoy el ejemplo de ir a aquellos lugares rurales.

Ustedes a través de la formación que han recibido conocen el desafío y también los riesgos de entrar a esos territorios,  pero lo hacemos en el nombre de Dios y anunciando no lo que yo creo, sino el evangelio de la vida y el evangelio de la vida es,  aquel que anuncia Jesucristo no al aborto,  no a la  eutanasia, no al matrimonio que atente contra el matrimonio natural, pero si al respecto de la manera de pensar de los otros, no a la violencia en la agresión, pero sí a la valentía y a la audacia de anunciar el evangelio.

Hermanos la mujer Cananea,  confío en Jesús,  hoy muchos cananeos esperan la presencia de Jesús,  a través de cada uno de ustedes con la certeza de que también elevarán las súplicas a Dios en un momento de su vida, cuando Dios quiera que le diga Señor sáname, Señor salva mi hijo, Señor salva mi matrimonio,  Señor libérame de esa posesión porque el demonio hace su tarea demoníaca, en las  familias y en  el corazón que cada uno de nosotros.

Al escuchar hoy la palabra de Dios,  nos sintamos reconfortados de que Jesús camina en medio de sus comunidades, aún en medio  de aquellos espacios públicos donde Él,  en teoría no podría anunciar el evangelio.  Dios es más poderoso que cualquier resistencia de cualquier circunscripción, Dios es más poderoso que cualquier actitud negativa en contra de los valores del Evangelio.

Que sea para nosotros esta eucaristía una oportunidad de darle gracias a Dios por todo lo que nos ha dado, pero también una puerta de esperanza que nos ayude a vislumbrar el futuro de nuestra Diócesis, de nuestra sociedad, de nuestro México, con grande esperanza, que nunca bajemos la guardia, que nunca nos desanimemos  porque el Señor nos acompaña, el Señor quiere entrar al territorio de todos, porque la salvación es para todos no es para unos cuantos, que quizá nos creemos dueños es para todos incluso para aquellos que en algún momento nosotros hemos señalado como que no tiene remedio, para Dios si tiene remedio.

Hoy pedimos por todas las agresiones en el mundo que se hacen contra la familia, contra la vida especialmente en México, pidamos por todos aquellos atentados terroristas, que siguen masacrando la humanidad como el de Barcelona en esta semana, pidamos por las intenciones del Santo Padre y por  todas las  actitudes contrarias a la vida.

Que el Señor  los ayude y la intercesión de María de Guadalupe, de la Sagrada Familia,  sigua  siendo  una referencia para seguir luchando, el Señor nos ayude, el señor siga bendiciendo a esta comunidad de San Juan del Río, especialmente a la comunidad de egresados del Instituto Diocesano de Estudios para la Familia,  que quiere afrontar el desafío del Evangelio. Que así sea”.

Al finalizar la asamblea dio un fuerte aplauso al Mons. Faustino, como agradecimiento y muestra de cariño por su visita a esa comunidad parroquial.